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Archive for 8/10/09


La verdad es que la discusión que se ha originado a partir del caso de Ubatuba, su continuación en otro foro, y una conversación que mantuve hace algunos años exactamente sobre este tema, merecen que le dedique un post.

 

En realidad, y aunque no se me ha entendido (no me extraña con lo mal que me explico) he sacado el tema de los erizos para llamaros la atención sobre una situación.

He tratado de que autodescubráis, a través de mis comentarios y comparaciones la cuestión que paso a exponer.

 

No le falta razón a Ganso cuando habla sobre la falsabilidad de las hipótesis, y ciertamente lo expone con gran criterio. Éste es un tema para nada baladí, sin embargo, hay un matiz muy importante que pasa por alto.

Veamos qué quiero decir.

 

Ciertamente en el mundo científico se considera muy importante que una hipótesis sea falsable, es decir, que se pueda organizar una prueba cuyo resultado negativo demostrara la falsedad de la hipótesis.

Si no se puede encontrar  esa prueba, la hipótesis pierde fuerza, por decirlo de alguna manera. Tiene cierto sentido lógico. Igual dentro de unos siglos a alguien se le ocurre un prueba para falsearla (contrastarla), y entonces la hipótesis volvería a su nivel inicial de credibilidad.

 

http://es.wikipedia.org/wiki/Falsabilidad

 

El problema aparece con todas las hipótesis de tipo existencial, como es el caso que nos ocupa: ¿Existen realmente las visitas de los extraterrestres?

Cualquier hipótesis de este tipo no es falsable, no porque hablemos de extraterrestres, si no porque hablamos de existencia.

 

Por eso, y de forma irónica para el que no lo haya notado, comparo el asunto con la existencia de los puercoespines. Es, para el caso, la misma problemática.

Ni yo, ni nadie puede crear un experimento cuya resultado negativo determina la falsedad de la hipótesis: ¿existen los erizos?

Ganso podrá traerme a mi casa cuantos ratones pintados con pelos quiera, yo nunca podré determinar como falsa la hipótesis de la existencia de los erizos, aunque sí pueda demostrar como falso el caso concreto de un supuesto-puercoespín, o de los 50 que me traiga (aunque esto se complica si no sé exactamente como son los puercoespines).

 

 

Mostrarse escéptico con una hipótesis existencial por no ser falsable es hacerlo con todas. No puede ser un peso en la balanza. Debemos atacar el problema desde otra óptica.

Usemos pues la lógica y las leyes de la probabilidad, y consideremos la pruebas circunstanciales, dado que las absolutamente determinantes no las vamos a tener. Porque existir es más que probable que existan, pero mientras éstas sean un riesgo para el poder económico, político y religioso establecido, no las tendremos.

Y es que, al igual que pasa con el capitalismo depredador y la huella ecológica, las cosas no van a cambiar hasta que no haya más remedio (y recemos para que entonces no sea tarde), porque los que tienen poder para cambiarlo son los últimos interesados.  Incluso la educación, en el sentido más amplio de la palabra (y sigo hablado de ambas temáticas), sigue estando absolutamente impregnada de falsas máximas, como que el mercado se corrige así mismo inteligentemente, o que los extraterrestres son una invención de locos desequilibrados.

Debemos luchar contra este tipo de ideas porque la creencia en la primera llevará inexorablemente a la extinción de los recursos,  y paralelamente a la creación de hambrunas, guerras y mayor desequilibrio entre ricos y pobres. Las consecuencias de la creencia de la segunda son más difíciles de prever, pero intuyo que dificulta enormemente nuestro progreso, y al evitar el cambio de conciencia que se produciría, impide una posible solución a la escasez de recursos, que como comentaba, nuestro actual ritmo de consumo y crecimiento poblacional nos llevará indefectiblemente en escasas décadas.

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