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Archive for the ‘Fenomenología OVNI’ Category


Pero mi post anterior no era si no el preludio necesario para introducir la teoría política de la desinformación. Hay pocas pruebas, y es un fenómeno sobre el que no podemos experimentar, luego es tremendamente fácil orquestar todo un armazón de mentiras rumores, medias verdades y secretismos sobre el fenómeno, siempre y cuando haya intereses en ello.

Y a eso vamos. Remontémonos al caso Roswell, pues fue a partir de él cuando todo este tejido empezó a tomar forma. A raíz de este caso  Estados Unidos comenzó a practicar una política de secreto entre los secretos y desinformación a “tutiplén”. El senador Barry Goldwater ya comentó la existencia de carpetas OVNIS clasificadas más allá de lo “ultrasecreto”.

Pero ¿dónde está el motivo? ¿Qué intereses oculta esa capa de ocultación y mentiras, cual maquillaje indecente de mujer de la vida?

Pues esta pregunta tiene distintas respuestas, algunas interrelacionadas. La primera y más obvia (ya noto estrellarse en mi cara los tomates de los escépticos, esto es, de las víctimas desamparadas de todo este plan desinformador) es la siguiente:

–          EEUU necesita conservar a cualquier precio la superioridad tecnológica y militar frente al resto de los países, que desde su cúspide de la “libertad” (yo aquí me parto) siempre considera posibles potencias enemigas. Y este pensamiento es hasta comprensible y justificado, al menos para la actual situación de disgregación e insolidaridad de nuestro planeta.

Pero como ya dije, no tiene respuesta única y existen otros motivos más o menos racionales y comprensibles, generalmente parapetados detrás de la excusa de la seguridad nacional:

–          Evitar el pánico entre la población. Fue en este país donde en 1938 Orson Welles  realizó el experimento radiofónico de “La Guerra de los Mundos”, con caóticas consecuencias.

La guerra de los Mundos

–          Soslayar los inevitables movimientos pseudoreligiosos que surgirían defendiendo y atacando a los “visitantes”. No voy a ahondar en este motivo tan trillado en el mundo cinematográfico.

–          Impedir el descontento generalizado y justificado que se generaría ante el reconocimiento de la existencia de una potencia “extranjera” ante la cual el estado no puede defender a sus ciudadanos. ¿Para qué pagamos impuestos entonces?

–          Muy relacionado con el anterior, evitar el ridículo de reconocer un fenómeno sobre el que no pueden proveer explicaciones convincentes y precisas.

Y como consecuencia de mantener en el tiempo esta aptitud:

–          No reconocer acusaciones de mentiras, ocultaciones, maniobras de desinformación y montajes ilegales de diversas agencias de gobierno.

Sólo esto último causaría inexorablemente la caída del gobierno reinante, y por tanto, ningún gobierno lo reconocerá, ni siquiera el esperado gobierno de Obama.

Son muchas mentiras y muchas implicaciones, y cada vez son más, y costaría más admitir la verdad.

Por supuesto, para el público general sólo quedan pruebas indirectas y circunstanciales, como:

– la ordenanza militar AFR (Regulación Fuerza Aérea) 200-2, prohibiendo al público la divulgación de información relacionada a observaciones de OVNIS

la ordenanza militar JANAP-146 (Publicación Conjunta Ejercito, Armada, Fuerza Aérea),  que establece penas de 10 años de prisión y 10 mil dólares de multa para los que realicen divulgaciones no autorizadas de una observación OVNI. Aplicable a los militares pero también a los pilotos de líneas aéreas civiles y a los capitanes de la marina mercante.

 

No hay lugar a dudas, el gobierno de los Estados Unidos ha usado la desinformación tanto reductora como amplificadora, desde el caso Roswell.

La reductora la podemos apreciar en testimonios recortados, expedientes perdidos, registros borrados, amenazas ante la divulgación de datos, …

El astrónomo Hynek, asesor de la Fuerza Aérea Norteamericana de 1948 a 1966, reconoció haber ayudado a ridiculizar numerosos casos dándoles interpretaciones astronómicas no justificadas.

CIA Escudo

El comité Robertson de la CIA, comenzó a funcionar en 1953 y decretó que los profesionales de los medios de comunicación tenían que ridiculizar los temas que trataban la presencia extraterrestre, bajo la amenaza de despido fulminante. En concreto en su Informe Durant recomendaba ridiculizar “el fenómeno de los platillos voladores” y la posibilidad de la vida extraterrestre por motivos de seguridad nacional. Un ejemplo de ello es la tremenda influencia negativa que supuso para el Proyecto Libro Azul:

http://es.wikipedia.org/wiki/Proyecto_Libro_Azul

(muy interesante para los escépticos y estadísticos el Informe especial nº 14 del Proyecto Libro Azul)

 

En cuanto a la desinformación amplificadora, el caso más claro es el de la supuesta autopsia a un extraterrestre de Roswell, como ya comentamos en el estudio del caso. Pero podemos mencionar también a los pretendidos contactos de Adamski con un Venusino en 1952. O el supuesto ufólogo Bennewicz.

Estas técnicas permiten adicionalmente desacreditar a ufólogos crédulos.

“La desinformación reductora es eficaz sobre aquellos que no desean admitir la posibilidad de la hipótesis extraterrestre. La desinformación amplificadora está dirigida a los otros.“

A veces se usan ambas a la vez, como es el caso del libro del “ufólogo” Karl Pflock “Roswell en Perspectiva” ex integrante de la CIA y del Departamento de Defensa, donde a través de recortar testimonios e informaciones, comentado que la mayoría de los restos encontrados pertenecían a un globo,  y haciendo un eficaz uso de la sutileza, llegar a plantear nuevas alternativas al suceso.

 

Demasiado gasto económico, diría yo, para un fenómeno inexistente.

Seguro que algún lector habrá caído en la cuenta de que la mayoría de las motivaciones, y pruebas de las desinformaciones sólo aplican a EEUU.

Sin embargo, no se debe olvidar la tremenda influencia que, desde los años 50, EEUU ejerce sobre el resto de países. Influencia mediática (cine, tele, radio, noticias, periódicos, documentales divulgativos, …), política, económica y prácticamente en todos los órdenes de la sociedad. Pensemos en Halloween, Papa Noel, el árbol de Navidad, la Coca-cola, el consumismo extremo, …

De cualquier forma los gobiernos tienen mucho miedo a hacer el ridículo (aunque sólo sea mediático) en el panorama internacional. Por otro lado no ganaría nada creando una sensación de inseguridad en la población, y dando crédito a acontecimientos que no pueden explicar.

No obstante, hay naciones como Bélgica, China, Francia, y más recientemente Canadá y Rusia, cuya política empieza a ser distinta.

Uno de mis escépticos e inteligentes lectores quería tener ejemplos (para contrastar la posibilidad que le comentaba) de desinformaciones orquestadas a alto nivel, a ser posible internacionalmente. Para mí, la principal prueba a este respecto es el miedo científico a reconocer en público que se pueden cruzar enormes distancias interestelares en pequeñas cantidades de tiempo. ¿Habéis visto alguna vez algún científico, algún documental, algún coloquio que haya siquiera insinuado esta realidad tácita de la relatividad especial? Yo desde luego no.

Pero por supuesto hay muchos ejemplos más. He aquí algunas de las mentiras montadas políticamente para ocultar otra realidad:

a)      Consideradas públicamente descubiertas

  1. El Cambio climático. Aún hoy existen muchas personas que no reconocen esta realidad. No quieren reconocer el efecto nocivo del hombre en el clima, porque no les interesa. Aún cuando nos jugamos el futuro de nuestros hijos y nietos.
  2. El Watergate. Menudo escándalo fue en su momento. Quizá sólo afectó a los norteamericanos, pero es de este país del que ha surgido la desinformación OVNI también.
  3. Las armas de destrucción masiva de Hassan Husein. Otra gran mentira orquestada en ese país cuna de las mayores campañas desinformativas. Y esta vez (de nuevo) arrastró a muchos países en su mentira.
  4. Lo malo que es el aceite de oliva.
  5. Lo bueno que es la leche de vaca.
  6. Que el hombre nunca ha pisado la luna (os parecerá mentira, pero aún me siguen preguntando por eso).
  7. Madoff
  8. El corralito argentino, o mejor dicho, lo que lo produjo.

b)      Aún no desveladas

  1. El asesinato de Kennedy
  2. La autorregulación del libre mercado sin límites, cuando nos estamos quedando sin recursos
  3. La verdadera virulencia de la gripe A

Y estas son sólo algunas, y en realidad me considero un neófito en el entorno de la política. Seguro que pensando un poco el aguzado lector encontrará muchos otros ejemplos.

Porque realmente creo que aquí nos estamos jugando algo muy importante. Algo mucho más importante que la supremacía tecnológica y militar de una nación. Estamos hablando de la supervivencia de la especie humana misma.

Debemos conseguir esa condición de “civilización inmortal” a la que ya me he referido en anteriores ocasiones. Y debemos hacerlo antes de que produzca alguno de los motivos de apuntaba como posible extinciones en: https://cheluman.wordpress.com/2009/08/14/la-ecuacion-de-cheluman-ii/

Esto puede y debe ser una carrera, cuya meta es la inmortalidad de la civilización, y debemos emplear todas las energías y recursos que podamos en ella, incluyendo la muy importante y a la vez desaprovechada ventaja de contar con restos de tecnología alienígena.

Unos cuantos científicos, contados con los dedos de las manos, con visiones muy parciales de las cosas, y con absoluta prohibición de revelar ningún tipo de detalle a la “comunidad científica”, poco pueden hacer comparado con la total compartición de información y acceso a recursos que debería realizarse con este tipo de material.

Y ya no hablo sólo de materiales, si no de finalidades, objetivos, motivaciones, …

Puede que este “detalle” nos haga perder la batalla, y como suele pasar en entornos económicos, el egoísmo de unos pocos haga sufrir a todos.

La web 2.0, como filosofía, parece un gran avance en este sentido, pero  aún no ha calado lo suficiente en ciertos países, en determinados estamentos, en algunos individuos. Puede que estos individuos nos estén condenando a la extinción como especie.  

Presionemos entre todos para que haya absoluta transparencia en estos temas, en todos los países, en todos los lugares, entre todos los individuos, entre “todos aquellos que no ponen en duda lo que aparece en las noticias”.

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Pero aunque estén aquí, ahí o allí, dependiendo del observador, dime ¿crees que es posible que aparezca en un informe público el reconocimiento oficial de que existen? y sin llegar a los políticos o a los medios de comunicación, ¿crees que puedes sembrar la duda razonable en todos aquellos que no ponen en duda lo que aparece en las noticias?

Me he permitido la licencia de comenzar este post con una cita de uno de mis lectores. Y es que creo que define bastante bien la temática que quiero acometer.

Además obedece también, quizás incluso mejor, a otra alusión de otro lector:

El tema es que si para explicar este tema necesitamos obligatoriamente apoyarnos en algún tipo de teoría política que justifique la falta de pruebas científicas, hace falta también definir esa teoría política para tener la foto completa.

Hablaremos de política, de motivaciones, de desinformación, de aptitudes, de moral. Y además por los 2 lados: tanto desde el punto de vista de los terrestres, como desde el punto de vista de los extraterrestres, conjeturando sobre su comportamiento, que no olvidemos se ve complicado por la variedad de civilizaciones que deben estar visitándonos, y que nos explicará esa falta o escasez de pruebas.

Me basaré sobre todo y adicionalmente a mi propio criterio, en el informe Cometa (2005) que ya he mencionado:

http://www.exopoliticsspain.es/pdf/INFORME_COMETA.pdf

y, aunque brevemente, en el siguiente enlace:

http://singularidad.wordpress.com/2007/08/15/la-paradoja-de-fermi-y-el-futuro-de-la-humanidad/

Comenzaremos por las conjeturas sobre el comportamiento de una supuesta civilización extraterrestre que nos visite, y para ello usaremos de nuevo (ya lo he usado más de una vez a lo largo del blog) la argucia de ponernos en su lugar. Supongamos que dentro de mil años nosotros estamos viajando a planetas con vida inteligente.

En este supuesto, el modo científico y correcto de acometer el primer contacto, sería el siguiente.

Primero habría una fase de observación a distancia. No procede en ningún caso plantarnos allí, en un entorno totalmente ajeno, dentro de una civilización absolutamente desconocida y bajar y decir “¡hola que tal!” y cruzar los dedos para que seamos bien aceptados y nos dejen estudiarlos en paz y tranquilidad. De hecho, y aunque este improbable caso sucediera ya estaríamos formando parte del experimento, y por tanto no llegaríamos a conclusiones correctas sobre la civilización a estudiar.

Yo creo que esta idea a la que tanto acuden los escépticos  (mirar para más información: https://cheluman.wordpress.com/2009/06/16/argumento-numero-2-%c2%bfpor-que-no-saludan-si-vienen-por-aqui/ ) está más que superada y no acuden ya ni los guionistas de cine tipo Western, donde el más rápido, chulo y cachas es el que gana.

Tras un cierto periodo de observación a distancia que nos hiciera entender el marco general de la biología del planeta, las organizaciones sociales y políticas, los idiomas, el estado de su ciencia, las posibilidades de sus armamentos, …, cabría pensar en una segunda fase de contacto, donde se realizaran tomas de muestras, tanto animales y vegetales como de los seres más evolucionados, esto es, inteligentes.

Esta toma de muestras se podría realizar de forma furtiva y escondida o abiertamente. Cabe pensar, que dado que nuestra superior tecnología (superior a la civilización a estudiar y a la nuestra actual) podría facilitarnos un marco de actuación poco detectable, optaríamos por intentar efectuar el menor impacto en la población posible.

De esta forma protegería la seguridad de los nuestros, y la “pureza” de datos obtenidos, puesto que cuanto más influyamos en la civilización a investigar (y como pasa con cualquier experimentación) más nos alejaríamos de su verdadera naturaleza.

Hay quien plantea una tercera fase de contacto, en la que se llegaría a influir en al propia civilización, si bien habría que tener muy medidos los riesgos y muy claros los objetivos.

En esta supuesta tercera fase, podría pensarse en inicios de contacto a través de individuos puntuales o instituciones de gobierno, que con nuestra información privilegiada se convirtieran en autoproclamados “intérprete exclusivo y privilegiado de estas manifestaciones extraordinarias”. O en dejarse ver poco a poco para minimizar el impacto en la población de un contacto público total.

En cualquier caso, sería de esperar una impronta que dejase constancia en la memoria colectiva de estos impresionantes encuentros. Si este fuera el caso, y haciendo un ejercicio de retrospección como civilización, podríamos encontrar numerosos ejemplos en nuestra historia que concuerda con estas apreciaciones: “las maquinas voladoras que describe extensamente Ezequiel (1), la guerra aérea del Ramayana, la epopeya de Gilgamesh (2), los Elohim del Génesis (3) los vigilantes del cielo mezclándose con las hijas de los hombres y engendrando gigantes de los que también habla Enoch (4) y, más generalmente, los Inmortales, los Hijos o los Reyes del cielo del Oriente y la China (5), del Japón “Tierra de los Dioses” (6), los Viracochas de América del Sur, los Incas o los grandes dioses del Antiguo Egipto, los Dioses, los Titanes, los Gigantes, los procreados por Dios y los Héroes de la Antigüedad occidental y oriental (7) etc

Particularmente no me convence totalmente esta tercera fase. Tendría que existir un motivo muy claro para entrar en una fase de contacto que a la larga tiene muchas posibilidades de fracasar, ya sea porque los indígenas anelen nuestra superior tecnología, nos conciban como un riesgo a su autogobierno, nos requieran para solventar conflictos locales (teniendo que decidir entre nuestro principio de no-intervención o el riesgo de considerarnos no-amigos),  la variabilidad de criterio de nuestra propia tripulación frente a situaciones concretas de contacto directo, y en definitiva una gran amalgama de etcéteras que podrían darse como resultado de este tipo de situación. Sin embargo no puedo descartarla totalmente, puesto que la variedad de situaciones que pueden darse son inconmensurables.

Quizás esta política de no-intervención le parezca al incrédulo lector una exagerada medida, pero a mí, sin embargo, lo que me pueden parecer exagerados son los protocolos internacionales que desde 1967 (Outer Space Treaty) intentan prevenir la contaminación de otros mundos por microorganismos terrestres. Si en 1967 se tenían en cuenta esas cosas, el día de mañana (1.000 años antes, 1.000 años después) que podremos visitar mundos habitados, no lo quiero ni pensar.

Y llegado este punto, debemos mencionar la hipótesis de la “convergencia fuerte”, aunque en términos algo distintos de cómo lo usa George Dvorsky. Aunque comparta con él muchos de sus razonamientos, como la no idoneidad de las sondas autoreplicantes para la exploración espacial, difiero en la meta última. No creo (o quizás no deseo) que el colofón de toda civilización inteligente sea la migración digital.

Recordemos que esta hipótesis de la convergencia fuerte de Nick Bostrom se basa en que, al igual que en la evolución biológica, como señala la teoría de la evolución de Darwin, en la evolución de las civilizaciones los condicionantes y restricciones sobre su desarrollo llevarían a éstas a una especie de atractor, a modo de sumidero de la evolución, donde convergerían todas las civilizaciones avanzadas. Este sumidero representaría el óptimo como civilización, lo cual me recuerda mucho el mundo de las ideas de Platón.

Voy a ir más despacio. Trataré de explicar esta idea que tiene distintas aristas.

Parece lógico pensar que los seres vivos más parecidos entre 2 planetas distintos han de ser los más simples por un lado, y los más evolucionados por el otro. La evolución tratará de ir desarrollando los organismos más optimizados para la supervivencia posibles, adaptados, por supuesto, a las condiciones del entorno.

En el caso del planeta Tierra, la especie más evolucionada somos los humanos.

La inteligencia, la sociabilidad y la existencia de extremidades con capacidades de manipulación forman parte importante en ese modelo óptimo que nos permite subsistir en ambientes muy dispares, y superar eventuales catástrofes. Es de suponer que en planetas cuyas condiciones lo permitan, surjan tarde o temprano especies con estas mismas (y al parecer óptimas) características.

Puedo imaginar que existan varios “modelos base óptimos”, y no sólo uno, sobre los cuales existirían una gran variedad de razas con sus diferencias de adaptación al entorno madre y por los propios caprichos de la evolución, a la que hay que darle cierto margen de maniobra.

Pero la idea de la “convergencia fuerte” se puede aplicar más allá de la propia definición biológica de la raza. Mi propuesta, y aquí me alejo un poco de la naturaleza inicial de la hipótesis, es que toda civilización tecnológicamente avanzada habrá desarrollado esquemas morales comunes.

En este caso, por supuesto, también podríamos llegar a tener varios “modelos base”, pero me atrevería a aventurar las siguientes afirmaciones:

–         Habrán superado la guerra, que no es más que un escollo ante el desarrollo de la propia civilización, y por ende, de su ansiada “inmortalidad”

–         Habrán postergado el egoísmo individual, el cual es necesario para los inicios de la inteligencia, pero supone un obstáculo cuando se alcanza cierto nivel.

–         Habrán concluido en una política de “no-intervención” ante otras civilizaciones, tanto ante fines interesados (a fin de cuentas darse a conocer sólo complica el desarrollo de sus propósitos), como ante fines altruistas, puesto que (y visto en una perspectiva histórica), ayudar a subsistir a una civilización decadente puede evitar el nacimiento de otra civilización posterior.

Como podrá comprobar el asiduo lector, insisto una y otra vez en esta última idea de “no-intervención”, puesto que por sí sola desmonta toda la lógica existente tras la Paradoja de Fermi.

No podemos esperar tener contacto directo con una civilización tecnológicamente muy superior a la nuestra. Las pruebas científicas serán mínimas, por no decir, casi inexistentes, y provendrían de “errores” en el más amplio sentido de la palabra.

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Bueno, ahora pasemos a la parte que más le va a gustar al público lector, vamos a las pruebas.

 

Por supuesto no voy a ofrecer pruebas irrefutables. No las tengo. Pero si voy a ofrecer al menos 10 casos famosos en el mundo ufológico. Seguramente la mayoría no coincidan con lo que esperáis, o con lo que supongo que esperáis, esto es, el típico caso de avistamiento, con encuentro en tercera fase y todo el rollo. Pero los he seleccionado siguiendo como criterio la dificultad para que hayan sido blanco de desinformación, o mejor dicho, que se puedan “comprobar” o al menos contrastar las afirmaciones, lo cual no es baladí, y puede que no siempre lo haya conseguido.

 

Y voy a empezar por los Dogones, que por supuesto no están exentos de polémica.

Los Dogones son un pueblo del África Occidental, constituido por aproximadamente 300.000 personas, agricultores y herreros en su mayoría.

 

Lo peculiar de los Dogones es que parecen tener una noción exacta de cómo funciona el sistema triple de Sirio, y desde mucho antes de que nuestra ciencia descubriera que había más de una estrella.

Conocían órbitas, pesos y volúmenes de dichas estrellas.

Sabían que el periodo orbital de Sirio B, con respecto a Sirio A es de 50 años, y esta es la base de su ceremonia “sigui” que se repite cada 50 años.

Sabían que Sirio B, o Po-Tolo en la lengua dogón (Tolo = estrella, Po= gramínea más pequeña conocida por ellos), era mucho más pequeña y  menos resplandeciente que Sirio A, pero a la vez mucho más densa (vamos una enana blanca de toda la vida).

Sabían que Sirio C es cuatro veces más liviana que Sirio B.

 

http://www.antiguosastronautas.com/articulos/Reyes06.html

 

http://evolucionando.wordpress.com/2007/01/18/enigmas-los-dogones-y-su-antiguo-conocimiento-de-la-astronomia/

 

http://www.aforteanosla.com.ar/Colaboraciones/chile/articulos/valdivieso%20dogon.htm

 

 

Además parecen tener un profuso conocimiento de nuestro sistema solar, y de la forma y configuración de la Vía Láctea.

Gráficos de Júpiter y Saturno:

http://images.google.es/imgres?imgurl=http://3.bp.blogspot.com/_qP_Gy9WPy1Q/SLOXxjlTHNI/AAAAAAAAAQ8/4hQdAy_TALI/s320/Pinturas%2Bdogon.jpg&imgrefurl=http://laisladeavalon.blogspot.com/2008/08/los-dogones-y-el-enigma-de-sirio.html&usg=__HllYYc5fZ5–XqICtR2Qpf0lCN4=&h=127&w=185&sz=5&hl=es&start=26&tbnid=RCM7TdFGLhiBMM:&tbnh=70&tbnw=102&prev=/images%3Fq%3Ddogones%26gbv%3D2%26ndsp%3D18%26hl%3Des%26sa%3DN%26start%3D18

 

 

 

¿Y de dónde han sacado toda esta información? ¿Han tenido en alguna época telescopios con mejor tecnología que los nuestros? Pues eso casi seguro que no.

Si hacemos casos a sus leyendas, simplemente se lo transmitieron sus Dioses instructores que venían de Sirio, seres parecidos a hombres-peces, que aterrizaron desde el cielo en un “arca”:

 

 

Muy bien.

Ahora atacarían los incrédulos con:

http://es.wikipedia.org/wiki/Dog%C3%B3n#Supuesta_presencia_de_extraterrestres_en_la_mitolog.C3.ADa_dog.C3.B3n

que se basa en la respetable opinión del el antropólogo danés W. E. A. van Beek, basada a su vez en la explicación de Carl Sagan de asimilación cultural y sus propios estudios de campo sobre los dogones y la crítica sobre los métodos usados por Marcel Griaule (18981956) y Germaine Dieterlen (19031999) en sus investigaciones.

Pero centrémonos en estos argumentos:

 

1)      “Esos conocimientos no incluían ni uno solo de los descubrimientos posteriores a 1932” y todo ha sido una asimilación cultural de todo lo que entonces se sabía.

  1. Hasta 1995 no se supo que Sirio era un sistema triple. Y aquí puedo hablar en primera persona. Yo he leído artículos sobre los dogones antes de 1990, y aunque entonces se le daba importancia al hecho de que los Dogones conocieran a Sirio A y Sirio B, ya se daban referencias a la existencia de una tercera estrella. De hecho aún no se ha observado directamente. http://es.wikipedia.org/wiki/Sirio
  2. Hay pruebas de que la ceremonia “sigui” (por cierto Sigi Tolo es el nombre de Sirio A) se celebra desde al menos el siglo XV, probablemente desde mucho antes, ya que hay registros de las máscaras y mesillas que se crean y almacenan para esta festividad, que es la mayor que tienen los Dogones. ¿Pura casualidad?

 

2)      “En esa información se incluyen varios errores obvios”, lo que hace referencia a que Júpiter tuviera 4 satélites (cuando en realidad tiene al menos 63); se desconociera sus anillos, y los de Urano; o se digan que el sistema solar está compuesto por 11 planetas.

  1.  Bueno, puede que Júpiter tenga 63 satélites, pero siguen siendo 4 los principales, los demás son satélites menores o asteroides capturados. Puestos a hacer una representación conceptual, yo hubiera “dibujado/transmitido” 4.
  2. En cuanto a los anillos, sí existen, pero son tan tenues que no son representativos, especialmente en contraposición a Saturno. Vamos es que de hecho, nosotros lo representamos sin anillos así, si no preguntadle a vuestros hijos si van al colegio, o tratar de buscar una representación del sistema solar en la que aparezcan estos anillos.
  3. En cuanto al número de planetas, bueno, hasta hace poco (yo me aprendí eso) teníamos 9. Ahora son 8, eliminando a Plutón, simplemente por consideraciones algo cuestionables. Si uniéramos los planetas a los planetas menores, Ceres, e (por cierto ese es mi avatar), Plutón, Makemake, Haumea y Eris tendríamos 13. Si empezamos a diseccionar por masa, diámetro, órbita, … podríamos tener el número que queramos.

 

3)      “Toda la leyenda del saber secreto que tienen los dogón acerca de Sirio se basa en una única fuente (Griaule)”, que as su vez se basan en un solo informante, el cazador ciego Ogotemmeli..

  1.     Sin embargo, hay fuentes que dicen que Griaule se basó en los conocimientos de los hogón  o jefes da cada tribu iniciados en los secretos de Sirio. Es más, se supone que pueblos vecinos como los Bambara, los Bozo de Segu y los Miniaka de Kutiala, comparten estos conocimientos de Sirio desde tiempos inmemoriales.
  2.     El arquitecto francés Eric Guerrier y el orientalista norteamericano Robert Temple, no sé si con trabajo de campo o no, pero apoyan esta teoría en sendos libros, aunque cada una busca orígenes algo distintos.

 

http://www.otrasalternativas.com.ar/2008/06/mensajes-de-otros-tiempos-los-dogon-y.html

 

 

Bueno, yo ya he hechado la semillita para la discusión. Por supuesto todo es discutible, pero esta es sólo la primera de las 10 evidencias que presentaré.

 

 

Otros enlaces:

 

http://images.google.es/imgres?imgurl=http://www.geocities.com/Athens/Thebes/1340/27/orbita2.jpg&imgrefurl=http://www.geocities.com/Athens/Thebes/1340/27/27.html&usg=__uiP6vSOR-14NMMc0C4m0iaKp8s0=&h=318&w=461&sz=22&hl=es&start=8&tbnid=a5sKwqcIzXsKKM:&tbnh=88&tbnw=128&prev=/images%3Fq%3Ddogones%26gbv%3D2%26hl%3Des

 

 

Aún no se sabe de la existencia de Sirio C:

http://images.google.es/imgres?imgurl=http://paleo-seti.com/sirius.jpg&imgrefurl=http://paleo-seti.com/dogon_es.htm&usg=__mPDhQMRDN2yVlYzlgW3A2EGRjsU=&h=315&w=300&sz=29&hl=es&start=18&tbnid=mJSC6dWubs6gHM:&tbnh=117&tbnw=111&prev=/images%3Fq%3Ddogones%26gbv%3D2%26hl%3Des

 

 

Foto máscaras dogones:

http://www.escalofrio.com/n/Misterios/Los_Dogones/Los_Dogones.php

 

Si alguien domina el francés o el griego y lo traduce, chachi:

http://evolucionando2.blogspot.com/2007/10/videos-dogones-y-conocimientos.html

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Ya sólo queda el último sumando de la fórmula, pero me temo que éste será el más especulativo con diferencia.

 

De hecho, no podemos asegurar siquiera, y de partida, que su valor sea distinto de 0.

No podemos asegurar que exista, en ese ámbito oscuro de la física desconocida (o al menos no establecida) resquicios suficientes que permitan “atajos” entre 2 puntos del universo. Y, aunque tengamos pistas que así lo indiquen, no sabemos si técnicamente serán viables, y aún cuando lo fueran (el caso que yo considero más probable), qué tipo de restricciones tiene: ¿podemos elegir origen y destino? ¿están estos determinados a unas cuantas y “escasas” ubicaciones o condiciones de contorno? ¿serían necesarias cantidades desorbitadas de energía para poder establecer los “puentes”? ¿Se podría alterar la linealidad del tiempo? ¿Qué otras leyes físicas se verán alteradas?.

 

Demasiados interrogantes e indefiniciones, y queremos respuestas concretas, números aproximativos.

 

Bueno, demos por hecho que los “atajos” son posibles y factibles. Como las condiciones de contorno nos son del todo desconocidas, pongamos restricciones fuertes.

Pero vuelvo a avisar, lo que viene no es apto para los ultraortodoxos-antiespeculativos.

 

¿De qué suposiciones lógicas debemos partir?

–         Pues primero, que si disponen de tecnología para tomar “atajos”, pueden viajar a velocidades cercanas a la luz, y esta vez, incluso más cercanas. No parecería muy descabellado presuponer velocidades del 99.9% de c, dilatando el tiempo a su venteaba parte, aproximadamente. Recordemos: recorrer 50 años luz en 2 años y poco.

–         Todas las civilizaciones que alcancen esta técnica (de ser posible) se convertirían automáticamente en inmortales.

–         La curiosidad es intrínseca a la inteligencia, y el afán exploratorio sólo acaba tras la muerte. Lo que quiero decir es que explorar nuevos mundos puede ser una necesidad básica ligada a la supervivencia de la raza, o simplemente un divertimento para colmar el afán de conocer, pero en cualquier caso es algo que TODAS las civilizaciones con tecnología de “atajos” tendrán.

 

El factor más decisivo será la flexibilidad en cuanto a origen/destino a la hora de establecer los “puentes”. No es lo mismo tener que usar agujeros negros preestablecidos a poder desdoblar (en plan Dune) alguna dimensión oculta y “acercar” 2 puntos cualesquiera del espacio tridimensional. Yo me decanto por esta segunda opción.

No obstante, para contenerme en mis cifras, e intentando llegar a un consenso entre estas 2 posturas contrapuestas, voy a suponer que no es posible elegir totalmente la configuración origen/destino, aunque si es posible viajar de cualquier galaxia a cualquier galaxia. Es más voy a suponer que el espacio está divido en celdas de 1.000 años luz y que se puede “puentear” de cualquier celda a cualquier celda.

De esta forma si tengo un “punto de salto” en un radio alcanzable, podré saltar a cualquier punto del espacio con una precisión de 1.000 años luz.

¿Por qué 1.000 años luz, y no 50, o 300.000? Pues por ningún motivo especial. Simplemente he tratado de llegar a un consenso entre “atajos” fijos y “puentes” totalmente configurables. ¿Y por qué 1.000? Pues para simplificar los cálculos.

Yo, como ya he dicho, creo más bien en la opción “totalmente configurable”, pero con esta restricción que añado, podría emular condicionantes que se nos escapan en este momento.

Como ya he dicho, este número es muy decisivo en los cálculos de esta parte de la fórmula, pero no podemos hacer otra cosa mas que especular al respecto.

 

Dicho todo lo anterior, consideremos N el número de civilizaciones con tecnología de “atajo”, que luego calcularemos en base a aproximaciones parecidas a las usadas en los post anteriores, en todo el universo.

 

Visitantes atajo supercuerdas = N x Proximidad punto de salto x Zonas exploradas con saltos / ( Número de galaxias * Puntos destino por galaxia) x Exploración dentro de zona x Visita realizada

 

Veamos los valores que le damos a cada uno de estos factores.

 

N=Número civilizaciones tecnología atajo=(Número medio de Sistemas Estelares por galaxia  x Número de galaxias x  (Planetas en Ecosfera + Factor Satélite Viable x Satélites en Ecosfera) x Planetas con Posibilidades Vida x Planetas donde Surja la Vida x Planetas donde la Vida Puede ser Inteligente x Planetas donde llegue a aparecer la Inteligencia x Planetas con Vida Consciente x Planetas con Tecnología) x  Tecnología Viaje Sub-Luz x Factor Extinción x Tecnología atajo supercuerdas

 

Tomando como Número medio de Sistemas Estelares por Galaxia 100.000 millones de estrellas x Factor Sistemas estelar (0,5), es decir, 50.000 millones de sistemas estelares , y volviendo sobre los valores ya estimados, tendríamos:

 

N= 50.000.000.000 x Número de Galaxias x (2,9) x 0,5 x 0,2 x 0,5 x 0,75 x 0,2 x 0,75) x 0,3 x 0,5 x  0,1 = 512000.000.000 x Número de Galaxias x 0,0002446875 = 12.234.375 x Número de Galaxias

 

Yendo a la fórmula anterior:

 

Visitantes atajo supercuerdas =12.234.375  x Número de Galaxias  x Proximidad punto de salto x Zonas exploradas con saltos / ( Número de Galaxias * Puntos destino por galaxia) x Exploración dentro de zona x Visita realizada

 

O lo que es lo mismo:

 

Visitantes atajo supercuerdas = 12.234.375  x Proximidad punto de salto x (Zonas exploradas con saltos /  Puntos destino por galaxia) x Exploración dentro de zona x Visita realizada

 

Veamos estos factores.

 

Proximidad punto de salto

Como ya comenté, éste es un factor muy determinante y del que solo podemos realizar especulaciones con poca base. Pero bueno, vamos a ello.

La civilización debe tener una punto de salto de los “posibles” suficientemente cerca.

Un punto de salto cada 1.000 años, suponiendo una distribución homogénea en el espacio tridimensional, significa una distancia máxima de 866 años luz.

Ya dijimos que partimos de que la civilización con esta tecnología debería haber alcanzado la posibilidad de viajar a 99,9% de c, lo que aproximadamente divide en el tiempo total por 20. Aún así más de 40 años para el viajero parece demasiado, solo para alcanzar un punto de salto. Consideraremos como radio máximo a cubrir al punto de salto 400 años luz, transitables en 20 años para el viajero.

Eso, después de hacer cálculos esféricos, dividiría por 10 aproximadamente, la posibilidad de que la civilización tenga a tiro un punto de salto.

Proximidad punto de salto= 0,1

 

Zonas exploradas con saltos

Es de suponer que una vez a tiro un punto de salto, nada debería limitar el número de veces que lo use, aunque podría haber limitaciones debido a la energía requerida, o al material exótico para mantener estable el punto de salto o a otro tipo de cuestiones.

Pongamos 1.000 saltos de media.

 

Puntos destino por galaxia

Seguimos con la galaxia tipo de 100.000 años luz de diámetro (radio=50.000 años luz). Para simplificar, y dado que las estrellas dentro de una galaxia, suelen distribuirse primando 2 direcciones, frente a la tercera, vamos a considerar medidas bidimensionales.

Hallamos el área de la galaxia.

AG= PI x (50.000)2

Y el área que cubriría un punto de llegada:

Apg= PI x (500)2

 

AG= 7.850.000.000

Agp= 785.000

 

Es decir, una proporción de 10.000

 

Exploración dentro de zona

Usando la misma lógica que para hallar los puntos de salto podríamos decir que no se podrían explorar todos los planetas a partir de ese punto de llegada. Dividiremos también por 10, para hallar una probabilidad, si bien hay que decir lo siguiente: estamos suponiendo puntos de salto-llegada fijos en el universo. Esto querría decir que puede que nuestro punto de llegada esté demasiado lejos para TODAS las civilizaciones, o podría pasar todo lo contrario y  estar suficientemente cerca para todas.

En cualquier caso, y dado que hay que estimar un valor, haremos las mismas cuentas y dividiremos por 10: 0,1.

 

Visita realizada

Por último, consideraremos la probabilidad de que aún cuando puedan habernos visitado, esto no se dará siempre. Este factor está muy relacionado con el anterior, y aquí, de nuevo la distancia al punto de llegada será un factor clave.

Para ser recatados en los valores, dividiremos por 100: 0,01.

 

 

Visitantes atajo supercuerdas = 12.234.375  x 0,1 x (1.000 / 10.000) x 0,1 x 0,01 = 122

 

Este número sí serían visitas totales. Quiero decir que no son 122 civilizaciones, si no 122 visitas en total.

 

No obstante, y para aquel que haya conseguido llegar hasta aquí, vuelvo a repetir que esto no son más que meras estimaciones como muy poca base lógica. El valor real podría fácilmente variar de 0 a millones, dependiendo de las posibilidades técnicas de estos atajos.

 

La ecuación final nos quedaría:

 

Visitantes= Visitantes velocidad luz + Visitantes atajo supercuerdas

 

Visitantes = 22 civilizaciones + 122 visitas

 

Ahí queda eso.

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Ppv=Planetas con Posibilidades de Vida

Que un planeta esté dentro de la ecosfera no quiere decir que pueda contener vida. La masa debe estar dentro de unos límites, debe tener su rotación, agua, …

Estimo este parámetro en la mitad, es decir 0,5.

 

Psv=Planetas donde Surja la Vida

Aunque un planeta tenga todas las condiciones para que surja la vida, no quiere decir que surja realmente. Este factor discrimina, dentro de los cuerpos celestes con posibilidades de vida, donde aparece realmente.

Para los cálculos, contaremos que 1 de cada 5 planetas con verdaderas posibilidades de vida acabará teniendo vida en alguna de sus formas: 0,2.

 

Pvpi=Planetas donde la Vida Puede ser Inteligente

La vida podría surgir en planetas gaseosos, con una gravedad aplastante, o casi inexistente. Pero en estos planetas no podría evolucionar hacia organismos mucho más complejos, tanto como para alcanzar la inteligencia.

Discerniremos estos, dividiendo por la mitad: 0,5.

 

Pvi=Planetas donde llegue a aparecer la Inteligencia

Como en el caso de la vida, una cosa es que tengamos las condiciones para que se dé, y otra que realmente se dé.

Es importante aclarar que aquí me refiero al término inteligencia en el sentido más básico de ésta. Un dinosaurio sería inteligente en este sentido. Si un organismo tiene un órgano especializado en el procesamiento de información podríamos decir que tiene un cierto nivel de inteligencia.

Cabe suponer que en casi todos los planetas con vida, que puedan desarrollar inteligencia se dé esta en cierto grado. Nuestra estimación será en 3 de cada 4: 0,75.

 

Pvc=Planetas con Vida Consciente

Aquí ya hago referencia a un nivel de inteligencia capaz de alcanzar la consciencia.

Seguramente este es el parámetro más polémico y discutido. Y seguro que sobre el que tardaremos más en tener datos contrastables, al menos de los hasta ahora expuestos.

De esta forma, distinguimos entre tener una cierta mínima inteligencia que creo fácil de conseguir por la selección natural, y una inteligencia superior, la cual, a priori, parece más complejo que se dé en la naturaleza.

¿Cuántos de los cuerpos celestes con vida inteligente llegarán a tener inteligencia consciente?

Mi apuesta: 1 de cada 5: 0,2.

 

Pt=Planetas con Tecnología

¿En cuantos de los cuerpos celestes con inteligencia consciente se habrá desarrollado una civilización con tecnología equiparable a la nuestra? Pues casi todos, 3 de cada 4; 0,75.

 

Al resultado de toda la fórmula, hasta aquí, se le resta 1, es decir, nosotros, la civilización del planeta tierra.

 

Tvl=Tecnología Viaje Sub-Luz

¿Cuántos de los planetas con tecnología habrán desarrollado una tecnología necesaria para realizar viajes interplanetarios a velocidades cercanas a la luz?

Este factor, por supuesto, también es bastante discutible. Nosotros no lo hemos conseguido, aún, sin embargo es previsible que lo hagamos en este o el siguiente siglo, siempre y cuando escapemos a la extinción, que pondera el siguiente factor.

Mi estimación: 3 de cada 10: 0,3.

 

Fext=Factor Extinción

Este es otro parámetro polémico donde los haya.

Incluso el lugar donde lo he situado es discutible, al menos siguiendo mi razonamiento. ¿No habíamos dicho que una civilización que alcanzara los viajes interplanetarios se volvería inmortal? Sí, cierto. Pero me refería a cierto nivel en los viajes interplanetarios, el suficiente para colonizar  otros mundos, y ese nivel llega después de tener la tecnología de viaje sub-luz. No mucho después pero después.

¿Y qué valor ponemos a este factor, somos optimistas o pesimistas?

La verdad es que existen muchas posibilidades de extinción, más de las que nos gustaría, por ejemplo:

–         Colisión de un meteorito

–         Otro tipo de catástrofe basado en cuerpos celestes: sol, explosión de supernova, agujero negro, choque con otro planeta, …

–         Guerra nuclear mundial

–         Cambio climático provocado por la tecnología

–         Experimento científico que acabe en catástrofe mundial

–         Fenómenos geológicos naturales

–         Singularidad tecnológica (ser superados y aniquilados por la inteligencia artificial). Aunque este caso podría considerarse más bien como el comienzo de otro tipo de civilización inteligente y con menos problemas para los viajes interestelares.

–         Pandemia

–         Guerra contra otra civilización tecnológicamente superior

–         …

 

Seguro que si pensamos, se nos ocurre alguna otra posibilidad.

¿Entonces estamos abocados a la extinción?

Bueno, yo creo que pensar así (y me consta que hay quien piensa así), es ser pesimistas.

Ciertamente son muchos los riesgos que nos acechan, pero también tenemos nuestros recursos.

Y además hay que contar con otro factor, que nunca se tiene en cuenta cuando se evalúa este parámetro. Se trata del Factor Fénix, de la capacidad de volver a nacer una civilización en un planeta que haya sufrido una catástrofe a nivel planetario.

Por supuesto no todos los tipos de catástrofe permiten “volver a empezar”, pero sí muchos de ellos, de hecho los más probables. A veces habrá que comenzar de 0, y otra no, se podrá partir de una civilización, tecnológica, o consciente, cuando menos.

También es cierto, como apuntaba uno de los lectores del blog, que la probabilidad de extinción es mayor a medida que se aproxima el momento de los viajes sub-luz.  De hecho es necesario disponer de una tecnología como la nuestra para que se dé la posibilidad de algunos de los factores de extinción que comentábamos, como guerra nuclear mundial, cambio climático, experimento científico y singularidad tecnológica, por ejemplo, aunque algunos otros como colisión con meteorito y pandemia disminuyeran algo, al poder articular métodos de prevención.

 

Teniendo en cuenta todo esto, las posibilidades de extinción y las de resurgimiento, se hace muy difícil dar un valor a este factor.

Personalmente me decanto por un 0,5, de tal forma que la mitad de las civilizaciones tecnológicas desaparezcan para siempre (o al menos hasta la actualidad). La otra mitad persistiría (se haría inmortal o de momento no desaparecería).

 

Fexp=Factor Expansión

¿A qué me refiero con este parámetro?

Pues básicamente hace referencia a aquellas civilizaciones que hayan alcanzado el momento de los viajes sub-luz, y se hayan expandido colonizando otros mundos “cercanos”.

Lo considero como una especie de ampliación del espacio considerado inicialmente, de tal forma que civilizaciones vecinas a estas zona de 1.300 sistemas estelares considerados, a lo largo de los años, hayan podido colonizar, trasladarse o expandirse  a algún cuerpo celeste (aunque también habría que considerar macro-naves interestelares como ecosistemas de vida alienígena, en algunos casos) dentro del rango inicial considerado.

Para calcular este parámetro comenzaremos por hacer ampliación del rango. Digamos que ha 250 años luz, transitables en la mitad del tiempo para el viajero al 90% de c.

En este rango habría que hablar de 260.000 estrellas, o lo que es lo mismo 1.800 x 144,4444.

El factor inicialmente sería pues de 144, sin embargo, y aunque ya estaríamos hablando de civilizaciones con tecnología sub-luz no extintas, no todas se habrían expandido en esta dirección. Digamos que la mitad de ellas sí.

Creo que la expansión de una civilización inteligente llegado este punto es básicamente inevitable, pero hay que darle un tiempo para que se produzca, y para que lleguen al radio inicialmente considerado de 50 años luz. La mayoría de las veces esta expansión se habrá realizado por etapas, colonizando planetas intermedios.

El factor de expansión que nos queda será pues 72.

 

Vr=Visita Realizada

Una cosa es que exista la posibilidad de que nos hayan visitado, esto es, que exista una civilización consciente con la tecnología necesaria para realizar viajes sub-luz, que  estén en un radio factible, y otra cosa es que nos hayan visitado realmente.

Prácticamente es cuestión de tiempo. Tarde o temprano nos visitarán. La cuestión es cuantos lo han hecho ya.

En este punto, y dado que es el punto final, me voy a mostrar muy cauteloso. Voy a suponer que sólo 1 de cada 10 civilizaciones con posibilidades de hacerlo lo hayan hecho.

 

¿Cómo nos queda esta parte de la fórmula con estos valores?

Pues, vamos a ello:

 

Visitantes velocidad luz=[((Número de Sistemas Estelares en Radio Razonable  x (Planetas en Ecosfera + Factor Satélite Viable x Satélites en Ecosfera) x Planetas con Posibilidades Vida x Planetas donde Surja la Vida x Planetas donde la Vida Puede ser Inteligente x Planetas donde llegue a aparecer la Inteligencia x Planetas con Vida Consciente x Planetas con Tecnología) -1) x  Tecnología Viaje Sub-Luz x Factor Extinción] x Factor Expansión x Visita Realizada.

 

 

Visitantes velocidad luz= [((1300 x (2,9) x 0,5 x 0,2 x 0,5 x 0,75 x 0,2 x 0,75) -1) x 0,3 x 0,5] x 72 x 0,1 = [(21,20625 -1) x 0,15] x 7,2 = 21,82275

 

Es decir, aproximadamente 22 civilizaciones nos han visitado a lo largo de nuestra historia, viajando a velocidad sub-luz.

 

No está mal.

Desde luego, no deja de ser una estimación basada en meras suposiciones de probabilidad. Pero también es cierto que en la mayoría de los valores me he mostrado comedido.

Seguro que en alguno de estos valores, la realidad demostrará que me equivoqué y fui muy optimista, pero aún es más seguro que en otros me he quedado corto. Compensándose unos valores con otros. 

Para mí 22 es el valor suelo, dentro de lo que se puede considerar como probable.

Si ampliamos algo el rango inicial, el de expansión, y algún que otro factor, como el de visita realizada, o de Cuerpos Celestes en Ecosfera, obtendríamos valores muy superiores. Del orden de 10 a 100 veces superior.

Si por el contrario respetamos los radios y disminuimos otros factores como Planetas donde Surja la vida, Planetas con Vida Consciente o Planetas donde la Vida Pueda ser Inteligente, podríamos encontrarnos con valores negativos, y ser nuestra existencia un sueño. 😉

 

 

Alguno me achacará que no he tenido en cuenta el factor tiempo, como en la Ecuación de Drake, pero sí lo he tenido en cuenta a lo largo de todo el desarrollo, con especial hincapié en algunos factores.

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No aspiro a que esta fórmula sustituya a la de Drake, ni mucho menos, pero voy a atreverme a realizar un ensayo con mi propia aproximación, teniendo en cuenta factores no considerados hasta el momento, y tratando de ser un poco más precisos, especialmente en lo que se quiere medir.

Desde luego, inevitablemente, va a quedar un poco más compleja, pero mi intención es dar un paso hacia delante, ser más precisos, tanto en las medidas en sí como en la definición de lo que se pretende estimar.

En el fondo de esta aproximación subyace la idea, que ya he comentado con anterioridad, de que el fin de toda civilización es eternizarse, igual que el fin de la vida es subsistir.

Usando la lógica de Darwin sobre el origen de las especies, sólo los verdaderamente preparados subsistirán. El resto perecerá en el intento. Esto mismo ocurrirá a las civilizaciones extraterrestres.

Antes de nada, y para que no ocurra lo mismo que con la fórmula de Drake, debemos concretar con precisión qué pretendemos medir. En lugar de estimar demografías generales voy a ser más arriesgado. Me voy a centrar en el motivo de este blog.

La ecuación tratará de calcular el número de civilizaciones extraterrestres que nos han visitado a lo largo de nuestra historia.

Los escépticos ya habrán dejado de leer, para el resto, aquí va mi sistema.

Como la fórmula es complicada, comenzaré exponiendo una versión resumida, para luego ir profundizando en los distintos factores. Necesitaré justificar muchos de mis razonamientos, por lo que puede que me lleve más de un post desarrollar mi exposición.

Pero vayamos al grano, que parezco un comercial de un concesionario de coches.

Ecuación de Chelu, forma resumida:

 

Visitantes= Visitantes velocidad luz + Visitantes atajo supercuerdas

 

¿¡Mande!?

Bueno, vayamos despacio Don Ignacio.

Siguiendo una lógica parecida a la del astrofísico ruso Nicolai Kardashev (y aunque algún que otro argumento que he utilizado a lo largo de mis exposiciones se pueda interpretar en contra de esta suposición), partiremos de una suposición, de una facilidad lógica para separar, clasificar y simplificar la posible casuística.

Vamos a distinguir entre los visitantes cuya tecnología les permita viajar a velocidades cercanas a la luz (que no a la velocidad luz), y visitantes cuyo nivel tecnológico les permita aprovechar la multidimensionalidad propuesta por la teoría de las supercuerdas, o los agujeros de gusano que “permite” la teoría de la relatividad general, o bien cualquier otra facilidad de la física que aún no podemos si quiera sospechar.

Esta separación de estos 2 sumandos hace referencia no sólo a la tecnología que tengan disponible, si no también, y consecuentemente, a la distancia a considerar.

En el primer caso, y como suponemos que la velocidad luz no se puede alcanzar, y la mayoría querrá volver a su planeta origen en un plazo de tiempo razonable (y aquí me refiero en tiempo para el observador, no para el viajero, que sería mucho más corto), voy a restringir los cálculos a una pequeña porción de la vía láctea.

En el segundo sumando me referiré a todo el universo conocido, pero tranquilos ya llegaremos a eso, no nos pongamos nerviosos.

 

 

Visitantes velocidad luz=[((Número de Sistemas Estelares en Radio Razonable  x (Planetas en Ecosfera + Factor Satélite Viable x Satélites en Ecosfera) x Planetas con Posibilidades Vida x Planetas donde Surja la Vida x Planetas donde la Vida Puede ser Inteligente x Planetas donde llegue a aparecer la Inteligencia x Planetas con Vida Consciente x Planetas con Tecnología) -1) x  Tecnología Viaje Sub-Luz x Factor Extinción] x Factor Expansión x Visita Realizada.

 

Si queremos impresionar, o simplemente por reducir el espacio, podemos usar la siguiente nomenclatura para la fórmula:

Vvl=[((Nserr  x (Pe + Fsv x Se) x Ppv x Psv x Pvpi x Pvi x Pvc x Pt) -1) x Tvl x Fext] x Fexp x Vr

 

Decididamente infumable.

Vayamos explicando y simplificando en lo posible.

 

Vvl= Visitantes velocidad luz, es decir, el número de civilizaciones extraterrestres que han visitado la Tierra viajando a velocidades sub-luz. Se trata del primer sumando de la fórmula general, y, de momento, el valor más importante que queremos estimar.

 

Nserr= Número de Sistemas Estelares en Radio Razonable.

Este es el primer parámetro del que vamos a hablar en profundidad. Como en Vvl sólo consideramos viajes sub-luz, sin ningún tipo de “atajo”, tenemos que restringirnos a una zona del espacio que esté razonablemente cerca.

¿Y qué es “razonablemente cerca”? Bueno, hemos visto que el tiempo es relativo, y que, a medida que nos acercamos a la velocidad luz, el tiempo se dilata más ostensiblemente. Una vez resuelto el problema de una fuente de energía suficientemente grande, nada impide seguir acelerando y acelerando hasta aproximarse muchísimo a la velocidad de la luz. En el post anterior hemos hablado del 50%, del 99%, del 99,9% (en el comentario),…No obstante habría que poner un límite físico razonable en las consideraciones. Por supuesto no todos los viajes sub-luz se acometerán a las mismas velocidades, pero ciertamente se deberán alcanzar velocidades muy cercanas a la luz.

Voy a ser conservador y estimar una velocidad del 90% de la de la luz, lo que dividiría el tiempo total necesario para alcanzar el objetivo por 2.

Es decir, una distancia de 50 años luz se podría acometer en 25 años, para el viajero.

Esto va a definir el Radio Razonable a considerar: 50 años luz, que podrían cruzarse en 25 años para el viajero yendo al 90% de c. En mi opinión me quedo corto, pero vamos a ser prudentes.

Dentro del radio de 50 años luz de nosotros hay algo más de 1.800 estrellas, 1.300 de las cuales se consideran sistemas estelares. Este será nuestro número de partida.

Nserr=1.300 sistemas estelares.

Llegado este punto tengo que mostrar mi desacuerdo a que los sistemas multiestelares no puedan contener planetas. En los cálculos relativos a la fórmula de Drake, siempre se desestiman todos los sistemas multiestelares porque se cree que no puedan tener planetas con condiciones de vida suficientemente estables. Yo creo que, aunque la probabilidad de encontrar planetas habitables sea sensiblemente menor, seguro que se dan casos de vida en sistemas más complejos que el nuestro, con 2 o 3 estrellas, como Sirio, de la que hablaremos en un futuro post.

Pero en nuestro caso no los voy a considerar, para simplificar.

 

Los siguientes 3 factores están muy unidos y los veremos juntos:

(Planetas en Ecosfera + Factor Satélite Viable x Satélites en Ecosfera)

Bien.

El primer parámetro se trata del mismo manejado en la fórmula de Drake, es decir, aquellos planetas que se encuentran a una distancia, ni demasiado cerca ni demasiado lejos de su estrella para poder tener vida.

Como ya dije, mi idea es afinar más. Así que, aunque siga pensando que los valores que estime son conservadores, lo cierto es que no lo serán tanto, para eso detallo más los factores. Por tanto voy a estimar este valor en 2.5, simulando lo mejor posible la situación que se da en nuestro sistema solar.

Los otros 2 parámetros vienen a recuperar los grandes olvidados cuando se hacen este tipo de cálculos: los satélites.

Los satélites también pueden contener vida, y son más numerosos que los planetas.

De hecho los científicos aún no han descartado encontrar rastros de vida en Titán (del cual se dice que es un gemelo de la tierra en sus inicios: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/06/ciencia/1249569527.html), Europa o Ganímedes.

Como valor para Satélites en Ecosfera he estimado 4. Aunque en nuestro Sistema solar solo tengamos 3, entre la Tierra y Marte,

1)      la media de satélites por planeta es muy superior, en torno a 15.

2)      Hay satélites fuera de los planetas que consideramos en la ecosfera con posibilidades de vida

3)      Consideramos una media de 2.5 planetas en la ecosfera, lo cual nos lleva a una media, considerando sólo la media entre Tierra y Marte de 3.75.

 

En fin 4 parece un buen número, conservador pero bueno.

En cuanto al Factor satélite viable, voy a dividir por 10, es decir un satélite en las mismas condiciones, tendrá diez veces menos posibilidades que un planeta.

De esta forma, podríamos reducir esta parte de la fórmula en un solo factor, cuyo valor estimado sería 2.9 (2.5 + 4 * 0.1=2.9), y le podríamos llamar Cuerpo Celeste en Ecosfera (Cce)

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La audiencia manda, y aunque tenía pensado entrar en estos berenjenales más tarde, para abrir boca, pongo un link, que cuando menos os resultará motivador.
En el futuro haré referencia a este artículo, como “apoyo” a 2 de los 10 casos concretos que comentaré: el caso Roswell y los distintos avistamientos en los viajes lunares.
Por supuesto, y aunque el personaje en cuestión sea doctor y astronauta seguro que tendréis muchos ‘peros’ al respecto.
http://www.luismarianofernandez.com/mentiras_nasa/index.htm

Más fuentes, para el que dude del contenido de la entrevista:

http://www.europapress.es/ciencia-00298/noticia-ex-astronauta-edgar-mitchell-reitera-eeuu-oculta-ovnis-20090422132546.html

http://www.dailymail.co.uk/sciencetech/article-1037471/Apollo-14-astronaut-claims-aliens-HAVE-contact–covered-60-years.html

Para los que entiendan a esos extraños seres que hablan al revés que todo el mundo, y que se sincronizan mediante la toma de una bebida estimulante:
http://www.youtube.com/watch?v=RhNdxdveK7c

Para los que leen subtítulos en español de españa de toda_la_vida_de_Dios:
http://video.google.com/videoplay?docid=7872589281479329832

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