Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘civilización’


Pero aunque estén aquí, ahí o allí, dependiendo del observador, dime ¿crees que es posible que aparezca en un informe público el reconocimiento oficial de que existen? y sin llegar a los políticos o a los medios de comunicación, ¿crees que puedes sembrar la duda razonable en todos aquellos que no ponen en duda lo que aparece en las noticias?

Me he permitido la licencia de comenzar este post con una cita de uno de mis lectores. Y es que creo que define bastante bien la temática que quiero acometer.

Además obedece también, quizás incluso mejor, a otra alusión de otro lector:

El tema es que si para explicar este tema necesitamos obligatoriamente apoyarnos en algún tipo de teoría política que justifique la falta de pruebas científicas, hace falta también definir esa teoría política para tener la foto completa.

Hablaremos de política, de motivaciones, de desinformación, de aptitudes, de moral. Y además por los 2 lados: tanto desde el punto de vista de los terrestres, como desde el punto de vista de los extraterrestres, conjeturando sobre su comportamiento, que no olvidemos se ve complicado por la variedad de civilizaciones que deben estar visitándonos, y que nos explicará esa falta o escasez de pruebas.

Me basaré sobre todo y adicionalmente a mi propio criterio, en el informe Cometa (2005) que ya he mencionado:

http://www.exopoliticsspain.es/pdf/INFORME_COMETA.pdf

y, aunque brevemente, en el siguiente enlace:

http://singularidad.wordpress.com/2007/08/15/la-paradoja-de-fermi-y-el-futuro-de-la-humanidad/

Comenzaremos por las conjeturas sobre el comportamiento de una supuesta civilización extraterrestre que nos visite, y para ello usaremos de nuevo (ya lo he usado más de una vez a lo largo del blog) la argucia de ponernos en su lugar. Supongamos que dentro de mil años nosotros estamos viajando a planetas con vida inteligente.

En este supuesto, el modo científico y correcto de acometer el primer contacto, sería el siguiente.

Primero habría una fase de observación a distancia. No procede en ningún caso plantarnos allí, en un entorno totalmente ajeno, dentro de una civilización absolutamente desconocida y bajar y decir “¡hola que tal!” y cruzar los dedos para que seamos bien aceptados y nos dejen estudiarlos en paz y tranquilidad. De hecho, y aunque este improbable caso sucediera ya estaríamos formando parte del experimento, y por tanto no llegaríamos a conclusiones correctas sobre la civilización a estudiar.

Yo creo que esta idea a la que tanto acuden los escépticos  (mirar para más información: https://cheluman.wordpress.com/2009/06/16/argumento-numero-2-%c2%bfpor-que-no-saludan-si-vienen-por-aqui/ ) está más que superada y no acuden ya ni los guionistas de cine tipo Western, donde el más rápido, chulo y cachas es el que gana.

Tras un cierto periodo de observación a distancia que nos hiciera entender el marco general de la biología del planeta, las organizaciones sociales y políticas, los idiomas, el estado de su ciencia, las posibilidades de sus armamentos, …, cabría pensar en una segunda fase de contacto, donde se realizaran tomas de muestras, tanto animales y vegetales como de los seres más evolucionados, esto es, inteligentes.

Esta toma de muestras se podría realizar de forma furtiva y escondida o abiertamente. Cabe pensar, que dado que nuestra superior tecnología (superior a la civilización a estudiar y a la nuestra actual) podría facilitarnos un marco de actuación poco detectable, optaríamos por intentar efectuar el menor impacto en la población posible.

De esta forma protegería la seguridad de los nuestros, y la “pureza” de datos obtenidos, puesto que cuanto más influyamos en la civilización a investigar (y como pasa con cualquier experimentación) más nos alejaríamos de su verdadera naturaleza.

Hay quien plantea una tercera fase de contacto, en la que se llegaría a influir en al propia civilización, si bien habría que tener muy medidos los riesgos y muy claros los objetivos.

En esta supuesta tercera fase, podría pensarse en inicios de contacto a través de individuos puntuales o instituciones de gobierno, que con nuestra información privilegiada se convirtieran en autoproclamados “intérprete exclusivo y privilegiado de estas manifestaciones extraordinarias”. O en dejarse ver poco a poco para minimizar el impacto en la población de un contacto público total.

En cualquier caso, sería de esperar una impronta que dejase constancia en la memoria colectiva de estos impresionantes encuentros. Si este fuera el caso, y haciendo un ejercicio de retrospección como civilización, podríamos encontrar numerosos ejemplos en nuestra historia que concuerda con estas apreciaciones: “las maquinas voladoras que describe extensamente Ezequiel (1), la guerra aérea del Ramayana, la epopeya de Gilgamesh (2), los Elohim del Génesis (3) los vigilantes del cielo mezclándose con las hijas de los hombres y engendrando gigantes de los que también habla Enoch (4) y, más generalmente, los Inmortales, los Hijos o los Reyes del cielo del Oriente y la China (5), del Japón “Tierra de los Dioses” (6), los Viracochas de América del Sur, los Incas o los grandes dioses del Antiguo Egipto, los Dioses, los Titanes, los Gigantes, los procreados por Dios y los Héroes de la Antigüedad occidental y oriental (7) etc

Particularmente no me convence totalmente esta tercera fase. Tendría que existir un motivo muy claro para entrar en una fase de contacto que a la larga tiene muchas posibilidades de fracasar, ya sea porque los indígenas anelen nuestra superior tecnología, nos conciban como un riesgo a su autogobierno, nos requieran para solventar conflictos locales (teniendo que decidir entre nuestro principio de no-intervención o el riesgo de considerarnos no-amigos),  la variabilidad de criterio de nuestra propia tripulación frente a situaciones concretas de contacto directo, y en definitiva una gran amalgama de etcéteras que podrían darse como resultado de este tipo de situación. Sin embargo no puedo descartarla totalmente, puesto que la variedad de situaciones que pueden darse son inconmensurables.

Quizás esta política de no-intervención le parezca al incrédulo lector una exagerada medida, pero a mí, sin embargo, lo que me pueden parecer exagerados son los protocolos internacionales que desde 1967 (Outer Space Treaty) intentan prevenir la contaminación de otros mundos por microorganismos terrestres. Si en 1967 se tenían en cuenta esas cosas, el día de mañana (1.000 años antes, 1.000 años después) que podremos visitar mundos habitados, no lo quiero ni pensar.

Y llegado este punto, debemos mencionar la hipótesis de la “convergencia fuerte”, aunque en términos algo distintos de cómo lo usa George Dvorsky. Aunque comparta con él muchos de sus razonamientos, como la no idoneidad de las sondas autoreplicantes para la exploración espacial, difiero en la meta última. No creo (o quizás no deseo) que el colofón de toda civilización inteligente sea la migración digital.

Recordemos que esta hipótesis de la convergencia fuerte de Nick Bostrom se basa en que, al igual que en la evolución biológica, como señala la teoría de la evolución de Darwin, en la evolución de las civilizaciones los condicionantes y restricciones sobre su desarrollo llevarían a éstas a una especie de atractor, a modo de sumidero de la evolución, donde convergerían todas las civilizaciones avanzadas. Este sumidero representaría el óptimo como civilización, lo cual me recuerda mucho el mundo de las ideas de Platón.

Voy a ir más despacio. Trataré de explicar esta idea que tiene distintas aristas.

Parece lógico pensar que los seres vivos más parecidos entre 2 planetas distintos han de ser los más simples por un lado, y los más evolucionados por el otro. La evolución tratará de ir desarrollando los organismos más optimizados para la supervivencia posibles, adaptados, por supuesto, a las condiciones del entorno.

En el caso del planeta Tierra, la especie más evolucionada somos los humanos.

La inteligencia, la sociabilidad y la existencia de extremidades con capacidades de manipulación forman parte importante en ese modelo óptimo que nos permite subsistir en ambientes muy dispares, y superar eventuales catástrofes. Es de suponer que en planetas cuyas condiciones lo permitan, surjan tarde o temprano especies con estas mismas (y al parecer óptimas) características.

Puedo imaginar que existan varios “modelos base óptimos”, y no sólo uno, sobre los cuales existirían una gran variedad de razas con sus diferencias de adaptación al entorno madre y por los propios caprichos de la evolución, a la que hay que darle cierto margen de maniobra.

Pero la idea de la “convergencia fuerte” se puede aplicar más allá de la propia definición biológica de la raza. Mi propuesta, y aquí me alejo un poco de la naturaleza inicial de la hipótesis, es que toda civilización tecnológicamente avanzada habrá desarrollado esquemas morales comunes.

En este caso, por supuesto, también podríamos llegar a tener varios “modelos base”, pero me atrevería a aventurar las siguientes afirmaciones:

–         Habrán superado la guerra, que no es más que un escollo ante el desarrollo de la propia civilización, y por ende, de su ansiada “inmortalidad”

–         Habrán postergado el egoísmo individual, el cual es necesario para los inicios de la inteligencia, pero supone un obstáculo cuando se alcanza cierto nivel.

–         Habrán concluido en una política de “no-intervención” ante otras civilizaciones, tanto ante fines interesados (a fin de cuentas darse a conocer sólo complica el desarrollo de sus propósitos), como ante fines altruistas, puesto que (y visto en una perspectiva histórica), ayudar a subsistir a una civilización decadente puede evitar el nacimiento de otra civilización posterior.

Como podrá comprobar el asiduo lector, insisto una y otra vez en esta última idea de “no-intervención”, puesto que por sí sola desmonta toda la lógica existente tras la Paradoja de Fermi.

No podemos esperar tener contacto directo con una civilización tecnológicamente muy superior a la nuestra. Las pruebas científicas serán mínimas, por no decir, casi inexistentes, y provendrían de “errores” en el más amplio sentido de la palabra.

Read Full Post »


A pesar del título, no voy a exponer una contradicción realmente, aunque nuestro intelecto así lo vea; y además el hecho de la Invasión Extraterrestre no es el centro de la cuestión. Simplemente, además de llamar la atención, he elegido este título por 2 motivos:

1) A fin de cuentas es como Ronger Penrose lo expone en su libro “La nueva mente del emperador”

2) Podría haber escogido otra temática con la que ejemplificarlo, y poder hablar de la paradoja en sí, pero me hace mucha gracia como ciertas personas (en estos momentos me acuerdo de una física) toman una aptitud incrédula y de cerramiento total ante sus acepciones negativas cuando se pronuncia la palabra “extraterrestre”.

En realidad se trata de una realidad física, según la teoría clásica (nada de supercuerdas de momento), aunque nuestra mente se niegue a comprenderlo.

Yo la considero como un paso más allá de la consabida y comprobada paradoja de los gemelos. Y lo expongo como demostración de que la realidad, a veces, supera con creces a la ficción.

Recordemos la paradoja de los gemelos.

Uno de los gemelos a, pongamos, los 20 años de edad se va a realizar un viaje espacial en una nave que alcanza velocidades cercanas a la luz. Cuando vuelve del viaje se encuentra que su hermano gemelo ha envejecido enormemente comparado con él.

Y no es que se haya encontrado menos radicales libres en su camino, si no que realmente para el viajero ha pasado menos tiempo. 2 años en lugar de 10 por ejemplo.

Pero vayamos a nuestro caso. La paradoja es la siguiente:

Dos conocidos se cruzan en la calle. En ese preciso momento, justo en el mismo instante del cruce,  mientras para uno una civilización de la galaxia de Andrómeda viene a invadirnos, para el otro la decisión de la invasión aún no se ha tomado.

Ciertamente, para el que no sepa nada de esta paradoja es bastante “grillante”. De hecho, hemos mencionado Andrómeda, que es la galaxia importante más cercana, pero si elegimos una de las más lejanas la diferencia temporal podría llegar a ser realmente incomprensible (por ejemplo podría no existir esa civilización como civilización tecnológica, o incluso no existir simplemente).

Pero existe una demostración matemática para esta paradoja, que trataré de esbozar a continuación, al menos los principios físico-matemáticos en los que se basa, que son a su vez, la base de la relatividad especial de Einstein y Poincaré. Aunque todo proviene de la idea de espacio-tiempo de Minkowski, profesor de Einstein.

De hecho comenzaré por definir la distancia de Minkowski. Además, para poder representar el espacio-tiempo y ayudar a nuestro intelecto a asimilar la idea, nos centraremos en un espacio bidimensional, y el tiempo como tercera dimensión.

Usaremos una coordenada temporal t en el eje vertical, y 2 espaciales divididas por la velocidad de la luz (para simplificar la representación), medidas horizontalmente: x/c y z/c.

De esta forma, cada punto de este espacio-tiempo, representa un suceso, que tiene sólo existencia instantánea. Una partícula se representaría por una “línea de universo” mientras exista.

Basándonos en la propiedad de la teoría de la relatividad de que es imposible materialmente viajar más rápido que la luz, podemos dibujar “conos de luz” en esta representación tridimensional del espacio-tiempo.

La “distancia” minkowskiana, que tiene similitud con la distancia euclídea, pero con un significado diferente:

Distancia de minkonski

La distancia minkowskiana tiene el significado de tiempo “experimentado”.

Sólo para objetos en reposo t’=t, a medida que el punto aumenta de velocidad, t’ (distancia de Minkowski) disminuye, como podemos apreciar en la fórmula.

Normalmente, para objetos a bajas velocidades la diferencia es muy difícil de apreciar en cortas distancias, pero para un fotón que viaja a la velocidad de la luz (que dan lugar a las representaciones de “conos de luz”) t’=0. Es decir, y como ya he comentado innumerables veces en el blog, el tiempo se detiene. Un fotón no experimente el paso del tiempo.

Usando esta representación es muy fácil comprobar la veracidad de la paradoja de los gemelos.

Paradoja Gemelos

AC representa la “línea del universo” del gemelo que se queda en casa mientras que AB y BC representan el viaje de ida y vuelta, respectivamente, del gemelo viajero. Aplicando la distancia de Minkowski tendremos claramente que AC > AB + BC.

El tiempo experimentado por el gemelo casero es definitivamente mayor que el de su gemelo viajero (así que ya sabéis viajad si queréis que vuestros amigos envejezcan más rápidamente 😉 ).

Este efecto está comprobado y medido en infinidad de ocasiones, y como ya he dicho más de una vez, los GPSs no serían tan precisos sin considerarlo.

Los “espacios simultáneos” dentro de la geometría de Minkowski, son aquellos que representan el espacio en cada instante para un observador, es decir, el conjunto de sucesos que él considera simultáneos.

Para un observador en reposo es fácil pensar que serán planos perpendiculares al eje temporal. Sin embargo para un observador en movimiento estos espacios no son perpendiculares al eje temporal.

Espacios Simultaneos

Aquí incorporando el concepto de relatividad espacial, a través de los movimientos de Poincaré, descubriremos que tendrán una cierta inclinación, dependiendo de su “línea de universo”. Esta inclinación es en sentido contrario (de forma semejante a la distancia) al que cabría pensar en el mundo euclídeo. Aunque en realidad este sentido es indiferente para nuestra demostración.

Aún en pequeñas diferencias de velocidades, las diferencias temporales a grandes distancias pueden llegar a ser significativas.

En el caso del ejemplo (2 personas que paseando se cruzan, y Andrómeda), hablaríamos de 2 x 10 elevado a 19 kilómetros de distancia, y varios días de diferencia, en cuanto a lo que podemos considerar simultáneo.

Andromeda

Si aumentamos significativamente la distancia, yéndonos a otros supercúmulos de galaxias lejanos, la diferencia temporal se hace más y más acuciante.

Con las diferencias de velocidades y distancias adecuadas, puede incluso suceder que los mismos sucesos ocurran en orden distinto para 2 observadores.

Por ejemplo, un observador podría considerar simultáneos el hecho de que las naves espaciales de la civilización A se estén dirigiendo a la Tierra para invadirla, mientras que otra civilización B (muy alejada de la A, por su puesto), aún no tiene tecnología para viajes espaciales.

Sin embargo, para otro observador, en ese mismo instante, puede que la civilización B ya se esté dirigiendo a la Tierra a invadirnos, mientras que la civilización A aún o ha tomado esa decisión.

Esto es realmente “grillante”, ¿verdad?

Y, a pesar de todo, es cierto.

Read Full Post »


Bueno, ahora pasemos a la parte que más le va a gustar al público lector, vamos a las pruebas.

 

Por supuesto no voy a ofrecer pruebas irrefutables. No las tengo. Pero si voy a ofrecer al menos 10 casos famosos en el mundo ufológico. Seguramente la mayoría no coincidan con lo que esperáis, o con lo que supongo que esperáis, esto es, el típico caso de avistamiento, con encuentro en tercera fase y todo el rollo. Pero los he seleccionado siguiendo como criterio la dificultad para que hayan sido blanco de desinformación, o mejor dicho, que se puedan “comprobar” o al menos contrastar las afirmaciones, lo cual no es baladí, y puede que no siempre lo haya conseguido.

 

Y voy a empezar por los Dogones, que por supuesto no están exentos de polémica.

Los Dogones son un pueblo del África Occidental, constituido por aproximadamente 300.000 personas, agricultores y herreros en su mayoría.

 

Lo peculiar de los Dogones es que parecen tener una noción exacta de cómo funciona el sistema triple de Sirio, y desde mucho antes de que nuestra ciencia descubriera que había más de una estrella.

Conocían órbitas, pesos y volúmenes de dichas estrellas.

Sabían que el periodo orbital de Sirio B, con respecto a Sirio A es de 50 años, y esta es la base de su ceremonia “sigui” que se repite cada 50 años.

Sabían que Sirio B, o Po-Tolo en la lengua dogón (Tolo = estrella, Po= gramínea más pequeña conocida por ellos), era mucho más pequeña y  menos resplandeciente que Sirio A, pero a la vez mucho más densa (vamos una enana blanca de toda la vida).

Sabían que Sirio C es cuatro veces más liviana que Sirio B.

 

http://www.antiguosastronautas.com/articulos/Reyes06.html

 

http://evolucionando.wordpress.com/2007/01/18/enigmas-los-dogones-y-su-antiguo-conocimiento-de-la-astronomia/

 

http://www.aforteanosla.com.ar/Colaboraciones/chile/articulos/valdivieso%20dogon.htm

 

 

Además parecen tener un profuso conocimiento de nuestro sistema solar, y de la forma y configuración de la Vía Láctea.

Gráficos de Júpiter y Saturno:

http://images.google.es/imgres?imgurl=http://3.bp.blogspot.com/_qP_Gy9WPy1Q/SLOXxjlTHNI/AAAAAAAAAQ8/4hQdAy_TALI/s320/Pinturas%2Bdogon.jpg&imgrefurl=http://laisladeavalon.blogspot.com/2008/08/los-dogones-y-el-enigma-de-sirio.html&usg=__HllYYc5fZ5–XqICtR2Qpf0lCN4=&h=127&w=185&sz=5&hl=es&start=26&tbnid=RCM7TdFGLhiBMM:&tbnh=70&tbnw=102&prev=/images%3Fq%3Ddogones%26gbv%3D2%26ndsp%3D18%26hl%3Des%26sa%3DN%26start%3D18

 

 

 

¿Y de dónde han sacado toda esta información? ¿Han tenido en alguna época telescopios con mejor tecnología que los nuestros? Pues eso casi seguro que no.

Si hacemos casos a sus leyendas, simplemente se lo transmitieron sus Dioses instructores que venían de Sirio, seres parecidos a hombres-peces, que aterrizaron desde el cielo en un “arca”:

 

 

Muy bien.

Ahora atacarían los incrédulos con:

http://es.wikipedia.org/wiki/Dog%C3%B3n#Supuesta_presencia_de_extraterrestres_en_la_mitolog.C3.ADa_dog.C3.B3n

que se basa en la respetable opinión del el antropólogo danés W. E. A. van Beek, basada a su vez en la explicación de Carl Sagan de asimilación cultural y sus propios estudios de campo sobre los dogones y la crítica sobre los métodos usados por Marcel Griaule (18981956) y Germaine Dieterlen (19031999) en sus investigaciones.

Pero centrémonos en estos argumentos:

 

1)      “Esos conocimientos no incluían ni uno solo de los descubrimientos posteriores a 1932” y todo ha sido una asimilación cultural de todo lo que entonces se sabía.

  1. Hasta 1995 no se supo que Sirio era un sistema triple. Y aquí puedo hablar en primera persona. Yo he leído artículos sobre los dogones antes de 1990, y aunque entonces se le daba importancia al hecho de que los Dogones conocieran a Sirio A y Sirio B, ya se daban referencias a la existencia de una tercera estrella. De hecho aún no se ha observado directamente. http://es.wikipedia.org/wiki/Sirio
  2. Hay pruebas de que la ceremonia “sigui” (por cierto Sigi Tolo es el nombre de Sirio A) se celebra desde al menos el siglo XV, probablemente desde mucho antes, ya que hay registros de las máscaras y mesillas que se crean y almacenan para esta festividad, que es la mayor que tienen los Dogones. ¿Pura casualidad?

 

2)      “En esa información se incluyen varios errores obvios”, lo que hace referencia a que Júpiter tuviera 4 satélites (cuando en realidad tiene al menos 63); se desconociera sus anillos, y los de Urano; o se digan que el sistema solar está compuesto por 11 planetas.

  1.  Bueno, puede que Júpiter tenga 63 satélites, pero siguen siendo 4 los principales, los demás son satélites menores o asteroides capturados. Puestos a hacer una representación conceptual, yo hubiera “dibujado/transmitido” 4.
  2. En cuanto a los anillos, sí existen, pero son tan tenues que no son representativos, especialmente en contraposición a Saturno. Vamos es que de hecho, nosotros lo representamos sin anillos así, si no preguntadle a vuestros hijos si van al colegio, o tratar de buscar una representación del sistema solar en la que aparezcan estos anillos.
  3. En cuanto al número de planetas, bueno, hasta hace poco (yo me aprendí eso) teníamos 9. Ahora son 8, eliminando a Plutón, simplemente por consideraciones algo cuestionables. Si uniéramos los planetas a los planetas menores, Ceres, e (por cierto ese es mi avatar), Plutón, Makemake, Haumea y Eris tendríamos 13. Si empezamos a diseccionar por masa, diámetro, órbita, … podríamos tener el número que queramos.

 

3)      “Toda la leyenda del saber secreto que tienen los dogón acerca de Sirio se basa en una única fuente (Griaule)”, que as su vez se basan en un solo informante, el cazador ciego Ogotemmeli..

  1.     Sin embargo, hay fuentes que dicen que Griaule se basó en los conocimientos de los hogón  o jefes da cada tribu iniciados en los secretos de Sirio. Es más, se supone que pueblos vecinos como los Bambara, los Bozo de Segu y los Miniaka de Kutiala, comparten estos conocimientos de Sirio desde tiempos inmemoriales.
  2.     El arquitecto francés Eric Guerrier y el orientalista norteamericano Robert Temple, no sé si con trabajo de campo o no, pero apoyan esta teoría en sendos libros, aunque cada una busca orígenes algo distintos.

 

http://www.otrasalternativas.com.ar/2008/06/mensajes-de-otros-tiempos-los-dogon-y.html

 

 

Bueno, yo ya he hechado la semillita para la discusión. Por supuesto todo es discutible, pero esta es sólo la primera de las 10 evidencias que presentaré.

 

 

Otros enlaces:

 

http://images.google.es/imgres?imgurl=http://www.geocities.com/Athens/Thebes/1340/27/orbita2.jpg&imgrefurl=http://www.geocities.com/Athens/Thebes/1340/27/27.html&usg=__uiP6vSOR-14NMMc0C4m0iaKp8s0=&h=318&w=461&sz=22&hl=es&start=8&tbnid=a5sKwqcIzXsKKM:&tbnh=88&tbnw=128&prev=/images%3Fq%3Ddogones%26gbv%3D2%26hl%3Des

 

 

Aún no se sabe de la existencia de Sirio C:

http://images.google.es/imgres?imgurl=http://paleo-seti.com/sirius.jpg&imgrefurl=http://paleo-seti.com/dogon_es.htm&usg=__mPDhQMRDN2yVlYzlgW3A2EGRjsU=&h=315&w=300&sz=29&hl=es&start=18&tbnid=mJSC6dWubs6gHM:&tbnh=117&tbnw=111&prev=/images%3Fq%3Ddogones%26gbv%3D2%26hl%3Des

 

 

Foto máscaras dogones:

http://www.escalofrio.com/n/Misterios/Los_Dogones/Los_Dogones.php

 

Si alguien domina el francés o el griego y lo traduce, chachi:

http://evolucionando2.blogspot.com/2007/10/videos-dogones-y-conocimientos.html

Read Full Post »


Ya sólo queda el último sumando de la fórmula, pero me temo que éste será el más especulativo con diferencia.

 

De hecho, no podemos asegurar siquiera, y de partida, que su valor sea distinto de 0.

No podemos asegurar que exista, en ese ámbito oscuro de la física desconocida (o al menos no establecida) resquicios suficientes que permitan “atajos” entre 2 puntos del universo. Y, aunque tengamos pistas que así lo indiquen, no sabemos si técnicamente serán viables, y aún cuando lo fueran (el caso que yo considero más probable), qué tipo de restricciones tiene: ¿podemos elegir origen y destino? ¿están estos determinados a unas cuantas y “escasas” ubicaciones o condiciones de contorno? ¿serían necesarias cantidades desorbitadas de energía para poder establecer los “puentes”? ¿Se podría alterar la linealidad del tiempo? ¿Qué otras leyes físicas se verán alteradas?.

 

Demasiados interrogantes e indefiniciones, y queremos respuestas concretas, números aproximativos.

 

Bueno, demos por hecho que los “atajos” son posibles y factibles. Como las condiciones de contorno nos son del todo desconocidas, pongamos restricciones fuertes.

Pero vuelvo a avisar, lo que viene no es apto para los ultraortodoxos-antiespeculativos.

 

¿De qué suposiciones lógicas debemos partir?

–         Pues primero, que si disponen de tecnología para tomar “atajos”, pueden viajar a velocidades cercanas a la luz, y esta vez, incluso más cercanas. No parecería muy descabellado presuponer velocidades del 99.9% de c, dilatando el tiempo a su venteaba parte, aproximadamente. Recordemos: recorrer 50 años luz en 2 años y poco.

–         Todas las civilizaciones que alcancen esta técnica (de ser posible) se convertirían automáticamente en inmortales.

–         La curiosidad es intrínseca a la inteligencia, y el afán exploratorio sólo acaba tras la muerte. Lo que quiero decir es que explorar nuevos mundos puede ser una necesidad básica ligada a la supervivencia de la raza, o simplemente un divertimento para colmar el afán de conocer, pero en cualquier caso es algo que TODAS las civilizaciones con tecnología de “atajos” tendrán.

 

El factor más decisivo será la flexibilidad en cuanto a origen/destino a la hora de establecer los “puentes”. No es lo mismo tener que usar agujeros negros preestablecidos a poder desdoblar (en plan Dune) alguna dimensión oculta y “acercar” 2 puntos cualesquiera del espacio tridimensional. Yo me decanto por esta segunda opción.

No obstante, para contenerme en mis cifras, e intentando llegar a un consenso entre estas 2 posturas contrapuestas, voy a suponer que no es posible elegir totalmente la configuración origen/destino, aunque si es posible viajar de cualquier galaxia a cualquier galaxia. Es más voy a suponer que el espacio está divido en celdas de 1.000 años luz y que se puede “puentear” de cualquier celda a cualquier celda.

De esta forma si tengo un “punto de salto” en un radio alcanzable, podré saltar a cualquier punto del espacio con una precisión de 1.000 años luz.

¿Por qué 1.000 años luz, y no 50, o 300.000? Pues por ningún motivo especial. Simplemente he tratado de llegar a un consenso entre “atajos” fijos y “puentes” totalmente configurables. ¿Y por qué 1.000? Pues para simplificar los cálculos.

Yo, como ya he dicho, creo más bien en la opción “totalmente configurable”, pero con esta restricción que añado, podría emular condicionantes que se nos escapan en este momento.

Como ya he dicho, este número es muy decisivo en los cálculos de esta parte de la fórmula, pero no podemos hacer otra cosa mas que especular al respecto.

 

Dicho todo lo anterior, consideremos N el número de civilizaciones con tecnología de “atajo”, que luego calcularemos en base a aproximaciones parecidas a las usadas en los post anteriores, en todo el universo.

 

Visitantes atajo supercuerdas = N x Proximidad punto de salto x Zonas exploradas con saltos / ( Número de galaxias * Puntos destino por galaxia) x Exploración dentro de zona x Visita realizada

 

Veamos los valores que le damos a cada uno de estos factores.

 

N=Número civilizaciones tecnología atajo=(Número medio de Sistemas Estelares por galaxia  x Número de galaxias x  (Planetas en Ecosfera + Factor Satélite Viable x Satélites en Ecosfera) x Planetas con Posibilidades Vida x Planetas donde Surja la Vida x Planetas donde la Vida Puede ser Inteligente x Planetas donde llegue a aparecer la Inteligencia x Planetas con Vida Consciente x Planetas con Tecnología) x  Tecnología Viaje Sub-Luz x Factor Extinción x Tecnología atajo supercuerdas

 

Tomando como Número medio de Sistemas Estelares por Galaxia 100.000 millones de estrellas x Factor Sistemas estelar (0,5), es decir, 50.000 millones de sistemas estelares , y volviendo sobre los valores ya estimados, tendríamos:

 

N= 50.000.000.000 x Número de Galaxias x (2,9) x 0,5 x 0,2 x 0,5 x 0,75 x 0,2 x 0,75) x 0,3 x 0,5 x  0,1 = 512000.000.000 x Número de Galaxias x 0,0002446875 = 12.234.375 x Número de Galaxias

 

Yendo a la fórmula anterior:

 

Visitantes atajo supercuerdas =12.234.375  x Número de Galaxias  x Proximidad punto de salto x Zonas exploradas con saltos / ( Número de Galaxias * Puntos destino por galaxia) x Exploración dentro de zona x Visita realizada

 

O lo que es lo mismo:

 

Visitantes atajo supercuerdas = 12.234.375  x Proximidad punto de salto x (Zonas exploradas con saltos /  Puntos destino por galaxia) x Exploración dentro de zona x Visita realizada

 

Veamos estos factores.

 

Proximidad punto de salto

Como ya comenté, éste es un factor muy determinante y del que solo podemos realizar especulaciones con poca base. Pero bueno, vamos a ello.

La civilización debe tener una punto de salto de los “posibles” suficientemente cerca.

Un punto de salto cada 1.000 años, suponiendo una distribución homogénea en el espacio tridimensional, significa una distancia máxima de 866 años luz.

Ya dijimos que partimos de que la civilización con esta tecnología debería haber alcanzado la posibilidad de viajar a 99,9% de c, lo que aproximadamente divide en el tiempo total por 20. Aún así más de 40 años para el viajero parece demasiado, solo para alcanzar un punto de salto. Consideraremos como radio máximo a cubrir al punto de salto 400 años luz, transitables en 20 años para el viajero.

Eso, después de hacer cálculos esféricos, dividiría por 10 aproximadamente, la posibilidad de que la civilización tenga a tiro un punto de salto.

Proximidad punto de salto= 0,1

 

Zonas exploradas con saltos

Es de suponer que una vez a tiro un punto de salto, nada debería limitar el número de veces que lo use, aunque podría haber limitaciones debido a la energía requerida, o al material exótico para mantener estable el punto de salto o a otro tipo de cuestiones.

Pongamos 1.000 saltos de media.

 

Puntos destino por galaxia

Seguimos con la galaxia tipo de 100.000 años luz de diámetro (radio=50.000 años luz). Para simplificar, y dado que las estrellas dentro de una galaxia, suelen distribuirse primando 2 direcciones, frente a la tercera, vamos a considerar medidas bidimensionales.

Hallamos el área de la galaxia.

AG= PI x (50.000)2

Y el área que cubriría un punto de llegada:

Apg= PI x (500)2

 

AG= 7.850.000.000

Agp= 785.000

 

Es decir, una proporción de 10.000

 

Exploración dentro de zona

Usando la misma lógica que para hallar los puntos de salto podríamos decir que no se podrían explorar todos los planetas a partir de ese punto de llegada. Dividiremos también por 10, para hallar una probabilidad, si bien hay que decir lo siguiente: estamos suponiendo puntos de salto-llegada fijos en el universo. Esto querría decir que puede que nuestro punto de llegada esté demasiado lejos para TODAS las civilizaciones, o podría pasar todo lo contrario y  estar suficientemente cerca para todas.

En cualquier caso, y dado que hay que estimar un valor, haremos las mismas cuentas y dividiremos por 10: 0,1.

 

Visita realizada

Por último, consideraremos la probabilidad de que aún cuando puedan habernos visitado, esto no se dará siempre. Este factor está muy relacionado con el anterior, y aquí, de nuevo la distancia al punto de llegada será un factor clave.

Para ser recatados en los valores, dividiremos por 100: 0,01.

 

 

Visitantes atajo supercuerdas = 12.234.375  x 0,1 x (1.000 / 10.000) x 0,1 x 0,01 = 122

 

Este número sí serían visitas totales. Quiero decir que no son 122 civilizaciones, si no 122 visitas en total.

 

No obstante, y para aquel que haya conseguido llegar hasta aquí, vuelvo a repetir que esto no son más que meras estimaciones como muy poca base lógica. El valor real podría fácilmente variar de 0 a millones, dependiendo de las posibilidades técnicas de estos atajos.

 

La ecuación final nos quedaría:

 

Visitantes= Visitantes velocidad luz + Visitantes atajo supercuerdas

 

Visitantes = 22 civilizaciones + 122 visitas

 

Ahí queda eso.

Read Full Post »


Ppv=Planetas con Posibilidades de Vida

Que un planeta esté dentro de la ecosfera no quiere decir que pueda contener vida. La masa debe estar dentro de unos límites, debe tener su rotación, agua, …

Estimo este parámetro en la mitad, es decir 0,5.

 

Psv=Planetas donde Surja la Vida

Aunque un planeta tenga todas las condiciones para que surja la vida, no quiere decir que surja realmente. Este factor discrimina, dentro de los cuerpos celestes con posibilidades de vida, donde aparece realmente.

Para los cálculos, contaremos que 1 de cada 5 planetas con verdaderas posibilidades de vida acabará teniendo vida en alguna de sus formas: 0,2.

 

Pvpi=Planetas donde la Vida Puede ser Inteligente

La vida podría surgir en planetas gaseosos, con una gravedad aplastante, o casi inexistente. Pero en estos planetas no podría evolucionar hacia organismos mucho más complejos, tanto como para alcanzar la inteligencia.

Discerniremos estos, dividiendo por la mitad: 0,5.

 

Pvi=Planetas donde llegue a aparecer la Inteligencia

Como en el caso de la vida, una cosa es que tengamos las condiciones para que se dé, y otra que realmente se dé.

Es importante aclarar que aquí me refiero al término inteligencia en el sentido más básico de ésta. Un dinosaurio sería inteligente en este sentido. Si un organismo tiene un órgano especializado en el procesamiento de información podríamos decir que tiene un cierto nivel de inteligencia.

Cabe suponer que en casi todos los planetas con vida, que puedan desarrollar inteligencia se dé esta en cierto grado. Nuestra estimación será en 3 de cada 4: 0,75.

 

Pvc=Planetas con Vida Consciente

Aquí ya hago referencia a un nivel de inteligencia capaz de alcanzar la consciencia.

Seguramente este es el parámetro más polémico y discutido. Y seguro que sobre el que tardaremos más en tener datos contrastables, al menos de los hasta ahora expuestos.

De esta forma, distinguimos entre tener una cierta mínima inteligencia que creo fácil de conseguir por la selección natural, y una inteligencia superior, la cual, a priori, parece más complejo que se dé en la naturaleza.

¿Cuántos de los cuerpos celestes con vida inteligente llegarán a tener inteligencia consciente?

Mi apuesta: 1 de cada 5: 0,2.

 

Pt=Planetas con Tecnología

¿En cuantos de los cuerpos celestes con inteligencia consciente se habrá desarrollado una civilización con tecnología equiparable a la nuestra? Pues casi todos, 3 de cada 4; 0,75.

 

Al resultado de toda la fórmula, hasta aquí, se le resta 1, es decir, nosotros, la civilización del planeta tierra.

 

Tvl=Tecnología Viaje Sub-Luz

¿Cuántos de los planetas con tecnología habrán desarrollado una tecnología necesaria para realizar viajes interplanetarios a velocidades cercanas a la luz?

Este factor, por supuesto, también es bastante discutible. Nosotros no lo hemos conseguido, aún, sin embargo es previsible que lo hagamos en este o el siguiente siglo, siempre y cuando escapemos a la extinción, que pondera el siguiente factor.

Mi estimación: 3 de cada 10: 0,3.

 

Fext=Factor Extinción

Este es otro parámetro polémico donde los haya.

Incluso el lugar donde lo he situado es discutible, al menos siguiendo mi razonamiento. ¿No habíamos dicho que una civilización que alcanzara los viajes interplanetarios se volvería inmortal? Sí, cierto. Pero me refería a cierto nivel en los viajes interplanetarios, el suficiente para colonizar  otros mundos, y ese nivel llega después de tener la tecnología de viaje sub-luz. No mucho después pero después.

¿Y qué valor ponemos a este factor, somos optimistas o pesimistas?

La verdad es que existen muchas posibilidades de extinción, más de las que nos gustaría, por ejemplo:

–         Colisión de un meteorito

–         Otro tipo de catástrofe basado en cuerpos celestes: sol, explosión de supernova, agujero negro, choque con otro planeta, …

–         Guerra nuclear mundial

–         Cambio climático provocado por la tecnología

–         Experimento científico que acabe en catástrofe mundial

–         Fenómenos geológicos naturales

–         Singularidad tecnológica (ser superados y aniquilados por la inteligencia artificial). Aunque este caso podría considerarse más bien como el comienzo de otro tipo de civilización inteligente y con menos problemas para los viajes interestelares.

–         Pandemia

–         Guerra contra otra civilización tecnológicamente superior

–         …

 

Seguro que si pensamos, se nos ocurre alguna otra posibilidad.

¿Entonces estamos abocados a la extinción?

Bueno, yo creo que pensar así (y me consta que hay quien piensa así), es ser pesimistas.

Ciertamente son muchos los riesgos que nos acechan, pero también tenemos nuestros recursos.

Y además hay que contar con otro factor, que nunca se tiene en cuenta cuando se evalúa este parámetro. Se trata del Factor Fénix, de la capacidad de volver a nacer una civilización en un planeta que haya sufrido una catástrofe a nivel planetario.

Por supuesto no todos los tipos de catástrofe permiten “volver a empezar”, pero sí muchos de ellos, de hecho los más probables. A veces habrá que comenzar de 0, y otra no, se podrá partir de una civilización, tecnológica, o consciente, cuando menos.

También es cierto, como apuntaba uno de los lectores del blog, que la probabilidad de extinción es mayor a medida que se aproxima el momento de los viajes sub-luz.  De hecho es necesario disponer de una tecnología como la nuestra para que se dé la posibilidad de algunos de los factores de extinción que comentábamos, como guerra nuclear mundial, cambio climático, experimento científico y singularidad tecnológica, por ejemplo, aunque algunos otros como colisión con meteorito y pandemia disminuyeran algo, al poder articular métodos de prevención.

 

Teniendo en cuenta todo esto, las posibilidades de extinción y las de resurgimiento, se hace muy difícil dar un valor a este factor.

Personalmente me decanto por un 0,5, de tal forma que la mitad de las civilizaciones tecnológicas desaparezcan para siempre (o al menos hasta la actualidad). La otra mitad persistiría (se haría inmortal o de momento no desaparecería).

 

Fexp=Factor Expansión

¿A qué me refiero con este parámetro?

Pues básicamente hace referencia a aquellas civilizaciones que hayan alcanzado el momento de los viajes sub-luz, y se hayan expandido colonizando otros mundos “cercanos”.

Lo considero como una especie de ampliación del espacio considerado inicialmente, de tal forma que civilizaciones vecinas a estas zona de 1.300 sistemas estelares considerados, a lo largo de los años, hayan podido colonizar, trasladarse o expandirse  a algún cuerpo celeste (aunque también habría que considerar macro-naves interestelares como ecosistemas de vida alienígena, en algunos casos) dentro del rango inicial considerado.

Para calcular este parámetro comenzaremos por hacer ampliación del rango. Digamos que ha 250 años luz, transitables en la mitad del tiempo para el viajero al 90% de c.

En este rango habría que hablar de 260.000 estrellas, o lo que es lo mismo 1.800 x 144,4444.

El factor inicialmente sería pues de 144, sin embargo, y aunque ya estaríamos hablando de civilizaciones con tecnología sub-luz no extintas, no todas se habrían expandido en esta dirección. Digamos que la mitad de ellas sí.

Creo que la expansión de una civilización inteligente llegado este punto es básicamente inevitable, pero hay que darle un tiempo para que se produzca, y para que lleguen al radio inicialmente considerado de 50 años luz. La mayoría de las veces esta expansión se habrá realizado por etapas, colonizando planetas intermedios.

El factor de expansión que nos queda será pues 72.

 

Vr=Visita Realizada

Una cosa es que exista la posibilidad de que nos hayan visitado, esto es, que exista una civilización consciente con la tecnología necesaria para realizar viajes sub-luz, que  estén en un radio factible, y otra cosa es que nos hayan visitado realmente.

Prácticamente es cuestión de tiempo. Tarde o temprano nos visitarán. La cuestión es cuantos lo han hecho ya.

En este punto, y dado que es el punto final, me voy a mostrar muy cauteloso. Voy a suponer que sólo 1 de cada 10 civilizaciones con posibilidades de hacerlo lo hayan hecho.

 

¿Cómo nos queda esta parte de la fórmula con estos valores?

Pues, vamos a ello:

 

Visitantes velocidad luz=[((Número de Sistemas Estelares en Radio Razonable  x (Planetas en Ecosfera + Factor Satélite Viable x Satélites en Ecosfera) x Planetas con Posibilidades Vida x Planetas donde Surja la Vida x Planetas donde la Vida Puede ser Inteligente x Planetas donde llegue a aparecer la Inteligencia x Planetas con Vida Consciente x Planetas con Tecnología) -1) x  Tecnología Viaje Sub-Luz x Factor Extinción] x Factor Expansión x Visita Realizada.

 

 

Visitantes velocidad luz= [((1300 x (2,9) x 0,5 x 0,2 x 0,5 x 0,75 x 0,2 x 0,75) -1) x 0,3 x 0,5] x 72 x 0,1 = [(21,20625 -1) x 0,15] x 7,2 = 21,82275

 

Es decir, aproximadamente 22 civilizaciones nos han visitado a lo largo de nuestra historia, viajando a velocidad sub-luz.

 

No está mal.

Desde luego, no deja de ser una estimación basada en meras suposiciones de probabilidad. Pero también es cierto que en la mayoría de los valores me he mostrado comedido.

Seguro que en alguno de estos valores, la realidad demostrará que me equivoqué y fui muy optimista, pero aún es más seguro que en otros me he quedado corto. Compensándose unos valores con otros. 

Para mí 22 es el valor suelo, dentro de lo que se puede considerar como probable.

Si ampliamos algo el rango inicial, el de expansión, y algún que otro factor, como el de visita realizada, o de Cuerpos Celestes en Ecosfera, obtendríamos valores muy superiores. Del orden de 10 a 100 veces superior.

Si por el contrario respetamos los radios y disminuimos otros factores como Planetas donde Surja la vida, Planetas con Vida Consciente o Planetas donde la Vida Pueda ser Inteligente, podríamos encontrarnos con valores negativos, y ser nuestra existencia un sueño. 😉

 

 

Alguno me achacará que no he tenido en cuenta el factor tiempo, como en la Ecuación de Drake, pero sí lo he tenido en cuenta a lo largo de todo el desarrollo, con especial hincapié en algunos factores.

Read Full Post »


No aspiro a que esta fórmula sustituya a la de Drake, ni mucho menos, pero voy a atreverme a realizar un ensayo con mi propia aproximación, teniendo en cuenta factores no considerados hasta el momento, y tratando de ser un poco más precisos, especialmente en lo que se quiere medir.

Desde luego, inevitablemente, va a quedar un poco más compleja, pero mi intención es dar un paso hacia delante, ser más precisos, tanto en las medidas en sí como en la definición de lo que se pretende estimar.

En el fondo de esta aproximación subyace la idea, que ya he comentado con anterioridad, de que el fin de toda civilización es eternizarse, igual que el fin de la vida es subsistir.

Usando la lógica de Darwin sobre el origen de las especies, sólo los verdaderamente preparados subsistirán. El resto perecerá en el intento. Esto mismo ocurrirá a las civilizaciones extraterrestres.

Antes de nada, y para que no ocurra lo mismo que con la fórmula de Drake, debemos concretar con precisión qué pretendemos medir. En lugar de estimar demografías generales voy a ser más arriesgado. Me voy a centrar en el motivo de este blog.

La ecuación tratará de calcular el número de civilizaciones extraterrestres que nos han visitado a lo largo de nuestra historia.

Los escépticos ya habrán dejado de leer, para el resto, aquí va mi sistema.

Como la fórmula es complicada, comenzaré exponiendo una versión resumida, para luego ir profundizando en los distintos factores. Necesitaré justificar muchos de mis razonamientos, por lo que puede que me lleve más de un post desarrollar mi exposición.

Pero vayamos al grano, que parezco un comercial de un concesionario de coches.

Ecuación de Chelu, forma resumida:

 

Visitantes= Visitantes velocidad luz + Visitantes atajo supercuerdas

 

¿¡Mande!?

Bueno, vayamos despacio Don Ignacio.

Siguiendo una lógica parecida a la del astrofísico ruso Nicolai Kardashev (y aunque algún que otro argumento que he utilizado a lo largo de mis exposiciones se pueda interpretar en contra de esta suposición), partiremos de una suposición, de una facilidad lógica para separar, clasificar y simplificar la posible casuística.

Vamos a distinguir entre los visitantes cuya tecnología les permita viajar a velocidades cercanas a la luz (que no a la velocidad luz), y visitantes cuyo nivel tecnológico les permita aprovechar la multidimensionalidad propuesta por la teoría de las supercuerdas, o los agujeros de gusano que “permite” la teoría de la relatividad general, o bien cualquier otra facilidad de la física que aún no podemos si quiera sospechar.

Esta separación de estos 2 sumandos hace referencia no sólo a la tecnología que tengan disponible, si no también, y consecuentemente, a la distancia a considerar.

En el primer caso, y como suponemos que la velocidad luz no se puede alcanzar, y la mayoría querrá volver a su planeta origen en un plazo de tiempo razonable (y aquí me refiero en tiempo para el observador, no para el viajero, que sería mucho más corto), voy a restringir los cálculos a una pequeña porción de la vía láctea.

En el segundo sumando me referiré a todo el universo conocido, pero tranquilos ya llegaremos a eso, no nos pongamos nerviosos.

 

 

Visitantes velocidad luz=[((Número de Sistemas Estelares en Radio Razonable  x (Planetas en Ecosfera + Factor Satélite Viable x Satélites en Ecosfera) x Planetas con Posibilidades Vida x Planetas donde Surja la Vida x Planetas donde la Vida Puede ser Inteligente x Planetas donde llegue a aparecer la Inteligencia x Planetas con Vida Consciente x Planetas con Tecnología) -1) x  Tecnología Viaje Sub-Luz x Factor Extinción] x Factor Expansión x Visita Realizada.

 

Si queremos impresionar, o simplemente por reducir el espacio, podemos usar la siguiente nomenclatura para la fórmula:

Vvl=[((Nserr  x (Pe + Fsv x Se) x Ppv x Psv x Pvpi x Pvi x Pvc x Pt) -1) x Tvl x Fext] x Fexp x Vr

 

Decididamente infumable.

Vayamos explicando y simplificando en lo posible.

 

Vvl= Visitantes velocidad luz, es decir, el número de civilizaciones extraterrestres que han visitado la Tierra viajando a velocidades sub-luz. Se trata del primer sumando de la fórmula general, y, de momento, el valor más importante que queremos estimar.

 

Nserr= Número de Sistemas Estelares en Radio Razonable.

Este es el primer parámetro del que vamos a hablar en profundidad. Como en Vvl sólo consideramos viajes sub-luz, sin ningún tipo de “atajo”, tenemos que restringirnos a una zona del espacio que esté razonablemente cerca.

¿Y qué es “razonablemente cerca”? Bueno, hemos visto que el tiempo es relativo, y que, a medida que nos acercamos a la velocidad luz, el tiempo se dilata más ostensiblemente. Una vez resuelto el problema de una fuente de energía suficientemente grande, nada impide seguir acelerando y acelerando hasta aproximarse muchísimo a la velocidad de la luz. En el post anterior hemos hablado del 50%, del 99%, del 99,9% (en el comentario),…No obstante habría que poner un límite físico razonable en las consideraciones. Por supuesto no todos los viajes sub-luz se acometerán a las mismas velocidades, pero ciertamente se deberán alcanzar velocidades muy cercanas a la luz.

Voy a ser conservador y estimar una velocidad del 90% de la de la luz, lo que dividiría el tiempo total necesario para alcanzar el objetivo por 2.

Es decir, una distancia de 50 años luz se podría acometer en 25 años, para el viajero.

Esto va a definir el Radio Razonable a considerar: 50 años luz, que podrían cruzarse en 25 años para el viajero yendo al 90% de c. En mi opinión me quedo corto, pero vamos a ser prudentes.

Dentro del radio de 50 años luz de nosotros hay algo más de 1.800 estrellas, 1.300 de las cuales se consideran sistemas estelares. Este será nuestro número de partida.

Nserr=1.300 sistemas estelares.

Llegado este punto tengo que mostrar mi desacuerdo a que los sistemas multiestelares no puedan contener planetas. En los cálculos relativos a la fórmula de Drake, siempre se desestiman todos los sistemas multiestelares porque se cree que no puedan tener planetas con condiciones de vida suficientemente estables. Yo creo que, aunque la probabilidad de encontrar planetas habitables sea sensiblemente menor, seguro que se dan casos de vida en sistemas más complejos que el nuestro, con 2 o 3 estrellas, como Sirio, de la que hablaremos en un futuro post.

Pero en nuestro caso no los voy a considerar, para simplificar.

 

Los siguientes 3 factores están muy unidos y los veremos juntos:

(Planetas en Ecosfera + Factor Satélite Viable x Satélites en Ecosfera)

Bien.

El primer parámetro se trata del mismo manejado en la fórmula de Drake, es decir, aquellos planetas que se encuentran a una distancia, ni demasiado cerca ni demasiado lejos de su estrella para poder tener vida.

Como ya dije, mi idea es afinar más. Así que, aunque siga pensando que los valores que estime son conservadores, lo cierto es que no lo serán tanto, para eso detallo más los factores. Por tanto voy a estimar este valor en 2.5, simulando lo mejor posible la situación que se da en nuestro sistema solar.

Los otros 2 parámetros vienen a recuperar los grandes olvidados cuando se hacen este tipo de cálculos: los satélites.

Los satélites también pueden contener vida, y son más numerosos que los planetas.

De hecho los científicos aún no han descartado encontrar rastros de vida en Titán (del cual se dice que es un gemelo de la tierra en sus inicios: http://www.elmundo.es/elmundo/2009/08/06/ciencia/1249569527.html), Europa o Ganímedes.

Como valor para Satélites en Ecosfera he estimado 4. Aunque en nuestro Sistema solar solo tengamos 3, entre la Tierra y Marte,

1)      la media de satélites por planeta es muy superior, en torno a 15.

2)      Hay satélites fuera de los planetas que consideramos en la ecosfera con posibilidades de vida

3)      Consideramos una media de 2.5 planetas en la ecosfera, lo cual nos lleva a una media, considerando sólo la media entre Tierra y Marte de 3.75.

 

En fin 4 parece un buen número, conservador pero bueno.

En cuanto al Factor satélite viable, voy a dividir por 10, es decir un satélite en las mismas condiciones, tendrá diez veces menos posibilidades que un planeta.

De esta forma, podríamos reducir esta parte de la fórmula en un solo factor, cuyo valor estimado sería 2.9 (2.5 + 4 * 0.1=2.9), y le podríamos llamar Cuerpo Celeste en Ecosfera (Cce)

Read Full Post »


En 1961 el radioastrónomo y presidente del Instituto SETI Frank Drake, elaboró una ecuación, con el propósito de estimar la cantidad de civilizaciones tecnológicamente avanzadas (al menos como la nuestra), y contemporáneas a nosotros, en nuestra galaxia.

 

Yo voy a referirme a ella de forma resumida, para luego dedicarme al análisis de los valores usualmente usados en las estimaciones. Recomiendo una lectura completa en alguno de los siguientes enlaces, o cualquier otro que se encuentre en la red:

http://es.wikipedia.org/wiki/Ecuaci%C3%B3n_de_Drake

http://www.cielodeguadaira.org/index.php?option=com_content&task=view&id=186&Itemid=26

http://www.ciencia.net/VerArticulo/F%C3%B3rmula-de-Drake?idArticulo=dsfjufi3lfm5ydryzvkjn8

http://www.ciencia-ficcion.com/glosario/f/fordrake.htm

http://ciudadanodelmundo.espacioblog.com/post/2006/05/03/la-formula-drake

 

La ecuación de Drake se basa en una serie de factores cuyo valor hay que estimar en base a suposiciones más o menos aproximadas.

La fórmula, de la que existen variaciones, dependiendo de la descomposición de algunos factores,  es la siguiente:

 

N = R* x Fp x Ne x Fl x Fi x Fc  x L

Donde:

  • N representa  el número de civilizaciones que podrían comunicarse en nuestra galaxia, la Vía Láctea.
  • R* es el ritmo de formación de estrellas “adecuadas” en la galaxia (estrellas por año).
  • Fp es la fracción de estrellas que tienen planetas en su órbita.
  • Ne es el número de esos planetas en el interior de la ecosfera de la estrella (se trata del espacio que la rodea, y que está en condiciones de albergar alguna clase de forma de vida. Demasiado cerca es demasiado caliente; demasiado lejos es demasiado frío.)
  • Fl es la fracción de esos planetas dentro de la ecosfera en los que la vida se ha desarrollado.
  • Fi es la fracción de esos planetas en los que la vida inteligente se ha desarrollado.
  • Fc es la fracción de esos planetas donde la vida inteligente ha desarrollado una tecnología e intenta comunicarse.
  • L es el lapso de tiempo que una civilización inteligente y comunicativa puede existir (años).

Dependiendo de si se es extremadamente pesimista u optimista en la estimación de cada uno de estos valores, N puede ir desde 1 (o  menor incluso) hasta 1.000 millones, pasando por su puesto por todos los valores intermedios. Estimaciones algo menos extremas, y más modernas sitúan los márgenes entre 14.000 y 200 millones.

Hay estimaciones bastante conservadoras que igualan N a L, pero probablemente este último factor es el más difícil de evaluar. Hay quien piensa que este valor se debe establecer en 100 años, lo cual viene a reflejar una tendencia autodestructiva insalvable para todas las civilizaciones (¡cuidado que nos quedan unos 25!), nada más tengan oportunidad. Otros estiman en 5.000 años ese mismo factor.

Yo soy mucho más optimista. Seguro que muchas civilizaciones se autodestruyen, pero otras conseguirán la inmortalidad (a efectos prácticos, la edad actual de su civilización), lo cual subirá la media enormemente. Me atrevería a lanzar al aire la cifra de 50.000 años, teniendo en cuenta que la edad de nuestra galaxia es del orden de 10.000 millones de años. Estoy convencido de la existencia de civilizaciones con millones de años de antigüedad.

Analicemos un poco el resto de los factores, y los valores que se suelen usar.

R* (creación de estrellas por año) se suele estimar en 20. Este número sale de dividir el número de estrellas de la galaxia por la edad de la misma. Sin embargo, es de suponer que en la época de creación de nuestro sistema solar, fuera muy superior. Aunque se sigan creando estrellas, como demuestran fotografías tomadas por el Hubble,  indudablemente hubo una época en que la creación de éstas era muy superior, y aunque no podamos estar completamente seguros, lo más probable es que en el tiempo que nos interesa (más o menos el de la creación de nuestro sistema solar, para darle un tiempo a la civilización a aparecer y desarrollarse) fuera sensiblemente superior. Mi estimación conservadora será 50.

A Fp se les suele dar valores de 0,5 a 0,05. Con el primer valor la mitad de las estrellas formarían sistemas planetarios. Con el segundo sólo el 5%, y este valor parece más fiable al basarse en técnicas de interferometría de hace algunos años, aunque no hay consenso al respecto. Hoy en día se han descubierto cientos de exoplatenas y mejorado las técnicas. Habría que revisar este valor al alza. Yo apostaría por un 10%, es decir 0,1.

El factor Ne se estima con nuestra única experiencia del sistema solar: 2, en nuestro caso Tierra y Marte, aunque Venus también podría considerarse dentro de esta ecosfera. En realidad, se le suele dar un valor de 1, siendo conservador.

Para el siguiente factor, Fl, se usa la misma lógica. Venus, la Tierra y Marte podrían tener las condiciones adecuadas, se encuentran dentro de la ecosfera. Sabemos que la vida se desarrolló en la Tierra, y estamos tanteando las evidencias de vida primitiva en Marte hace millones de años. Un cálculo conservador para este número sería 0,2; o uno de cada cinco planetas con condiciones desarrollará la vida

En cuanto a la vida inteligente Fi, hay distintos acercamientos. La mayoría de los científicos piensan que la inteligencia es una evolución natural de la vida. Por este motivo muchas veces se le asigna el valor de 1 o cercano a uno. Yo difiero drásticamente de este supuesto. Creo que las condiciones para que se produzca la vida no son las mismas para que aparezca la inteligencia. De momento se necesita una mayor estabilidad, y muchos de los márgenes biológicos se estrecharían. Me declino por uno de cada 10, es decir 0,1.

El siguiente paso, Fc, involucra el desarrollo de tecnología. ¿Cuántas de esas especies inteligentes desarrollarán tecnología y la usarán para comunicarse? Un valor que se suele usar en este parámetro es 0,5, es decir, el 50%. Primero habría que precisar a qué nivel de inteligencia nos estaríamos refiriendo en el parámetro anterior, luego, supuesto un alto nivel, cuántos llegarían a desarrollarla antes de su extinción. Pienso que una visión más sensata y conservadora sería uno de cada cinco casos, esto es 0,2.

Veamos que ocurre con mis estimaciones:

N = 50 × 0,1 × 1 × 0,2 × 0,1 × 0,2 × 50.000 =1.000

1.000 civilizaciones tecnológicas en nuestra galaxia. Siendo bastante conservador en todos los factores. Actualmente Drake baraja 10.000 como la mejor aproximación. Probablemente un número más acertado. Él mismo cree que tardaremos 100 años en hallar esa comunicación.

Si extrapolamos esto al universo (seguiré con mis contenidas cifras), obtendríamos 1.000 civilizaciones x 100.000.000.000 galaxias = 1 billón de civilizaciones tecnológicas y contemporáneas en el universo. No sé a vosotros, a mí esto me hace empequeñecer. (No me diréis que no me han salido unos números muy bonitos)

Desde luego, si se trata de comunicarnos por ondas de radio, no podemos pensar en salir de la galaxia.

El mayor inconveniente que le encuentro a esta fórmula proviene del propósito para la que se diseñó. Cuando se creó la fórmula, y proviniendo de un astrofísico que trabajaba en el SETI, se tenía en la cabeza que el propósito final de ésta era calcular el número de civilizaciones extraterrestres interesados en un posible contacto con otras civilizaciones a través de ondas de radio.

En mi opinión, la ecuación de Drake cumple aproximadamente este último propósito. Pero no es adecuada para lo que se suele usar, para calcular el número de civilizaciones tecnológicamente avanzadas.

Se basa en una proporción de aparición y desaparición de civilizaciones, sin tener en cuenta todas la que en el pasado han aparecido y se han vuelto “inmortales”, como comenté en el post del árbol de navidad.

Por otro lado, y como el creador estaba directamente interesado en la financiación de su programa, es de suponer que los factores que estimaba se basaban en cálculos optimistas (yo he sido bastante más conservador en la mayoría). De hecho, las aproximaciones que se usaron en aquel entonces eran bastante optimistas en cuento a establecer contacto. Y no es que no se haya obtenido ningún resultado. Se conocen 5 detecciones no achacables a la tierra, en particular el famoso WOW, y siempre en el plano de la Vía Láctea, aunque nunca ha podido demostrarse que el origen fuera una civilización alienígena.

Existen otras aproximaciones para calcular el número de civilizaciones extraterrestres, pero en el próximo post me voy a aventurar a lanzar mi propia fórmula (aún ha riesgo de caer en esa máxima que dice que cada ecuación que aparezca en un  libro divide por 2 el número de lectores), ya que creo que ciertos factores no se han tenido nunca en cuenta.

Read Full Post »

Older Posts »