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Posts Tagged ‘viaje interplanetario’


Como está relacionado directamente con uno de los factores que formarán parte de la ecuación de Cheluman, y contestando a una pregunta que lanzó uno de los lectores del blog, creo que es conveniente hablar de la dilatación del tiempo.

Ya comenté que, según la comprobada teoría de relatividad especial de Einstein, el tiempo es relativo a la velocidad a la que se viaja, de tal forma que alguien que pudiera viajar a la velocidad de luz podría desplazarse instantáneamente a cualquier punto del universo (siempre hablando con respecto al viajero, no con respecto a un observador en reposo, claro está).

Este efecto que se denomina “Dilatación del tiempo” se mide a través de la siguiente fórmula, derivadas de las transformadas de Lorentz:

Dilatación del tiempo

Sustituyendo V por la velocidad de viaje, podemos determinar la diferencia temporal.

Por ejemplo, si V es la mitad de la velocidad de la luz, nos quedaría:

T’=T * 0.86

Es decir, habríamos reducido el tiempo en un 14%. De esta manera, una distancia de digamos 50 años luz, viajando a la mitad de la velocidad de la luz, se podría acometer en tan solo 43 años, siempre para el viajero, claro.

Este efecto, que se ha comprobado incontable número de veces (ya os dije que actualmente los satélites que soportan los GPS lo tienen en cuenta), es simplemente así.

Este efecto aumenta considerablemente, a medida que nos acercamos a la velocidad de la luz. Si consiguiéramos viajar al 99% de la velocidad de la luz, la dilatación del tiempo se convertiría en:

T’=T * 0.14

Esto es, reduciríamos el tiempo en un 86%. Un viajero que viajara a esta velocidad, recorrería una distancia de 50 años luz en 50 años y medio para el observador, pero para el viajero serían 7 años. Sí, recorrería una distancia de 50 años luz en tan solo 7 años. Y no, no ha superado la velocidad de la luz. Y esta fórmula en la que nos basamos, es una de la que sirven de base a la famosa: E= mc2

Ciertamente la masa del cuerpo debería aumentar en la misma proporción para conseguir velocidades cercanas a la luz, según la fórmula:

Aumento Masa

Siendo m0 la masa en reposo.

En nuestro último ejemplo, una nave espacial de 1 Tonelada, se convertiría en algo más de 7 Toneladas.

Lógicamente aumentaría la energía necesaria para alcanzar esa velocidad.

Nunca hemos dicho que fuera fácil, pero desde luego es más que posible.

Para el que se atreva a ahondar en estos temas:

http://www.relatividad.org/bhole/einstein.html

http://angel.enredados.com/la-velocidad-de-la-luz-%C2%BFuna-constante-insuperable/469.html

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Bueno, por fin un comentario que ataque a mis argumentos directamente. Esto es lo que estaba esperando, por eso voy a contestar en un post, en lugar de un comentario, porque  se lo merece.

Así que el que no haya leído el comentario a mi argumento 2, que empiece por ahí.

Ya dije que con la dialéctica siempre se gana.

En fin, voy al tema:

–          Por precaución: pues como ya dije, una pedrada lanzada en el momento justo y con el ángulo adecuado, matará probablemente a cualquier ET, que se encuentre desprotegido. Pero vamos, ahora mismo tenemos armas nucleares bastante más potentes que un palo o una piedra. Y las tenemos en cantidad suficiente para acabar con un planeta. En Vietnam, los norteamericanos tenían una tecnología muy superior, sin embargo ya sabemos quien perdió la guerra, y quien tuvo  muchas bajas en sus filas. Y puede que hayan aprendido parte de la lección, porque ahora se dejan ver menos (una civilización extraterrestre con, si duda, más historia que la nuestra, habrá aprendido mejor la lección).

–          Por Heisenberg. Bueno, curioso argumento, atacar mi argumento dando por hecho que existen, que es lo que al fin y al cabo quiero “probar”. En fin, la explicación principal (hay un argumento colateral, que sería muy largo de explicar aquí, pero que menciono al final del post), con la que me quedo con las dos caras de la moneda es la siguiente: De la misma manera que en nuestras investigaciones sobre la forma de vivir de ciertos animales, cometemos errores (al final descubren la cámara, o se presentan antes de lo esperado y pillan a los investigadores preparando el entorno de investigación, o el tranquilizante no tiene el efecto esperado y el espécimen se despierta antes de lo deseado, …), también los ETs los cometen. Y aunque tengan una tecnología muy superior con la que fácilmente se podrían hacer invisibles a la vista y al radar, la verdad es que todos sabemos que cuanto más tecnología tiene un coche, más fácil es que falle y nos deje tirados. En el universo hay pocas constantes, pero una de ellas es el hecho de la impredecibilidad del futuro y la existencia de sucesos no esperados. Nadie está libre de error, ni los ETs.

–          Por anti-intervencionismo: no es cuestión de timidez o no, es cuestión de haber aprendido de la historia. Pongamos un ejemplo. Si ahora descubriéramos una pequeña isla perdida en mitad del océano, con una cultura totalmente desconocida, seguro que no haríamos lo mismo que hace 500 años. ¿Somos más tímidos? ¿Entonces porque no nos plantaríamos allí con nuestras portaaviones y nuestras aeronaves, nos bajamos de un Black Hawk lleno de Tomahawk, y decimos “hola qué hay, cómo estamos, somos nuestros vecinos y venimos aquí a investigar una civilización tan arcaica como la vuestra, en nombre de nuestro presidente”. No lo veo, no. Es más, yo aseguraría que el día que nos toque a nosotros, el día que vayamos a un planeta y encontremos una civilización en auge, haremos lo mismo, evitar intervenir.

–          Por el interés: ¿cobardía? Yo diría mejor 2 dedos de frente. Seguro que somos una civilización más agresiva que ellos, y eludir enfrentarte a alguien más agresivo no es cobardía, es sensatez. ¿O acaso entrenamos a nuestros marines dejándolos en medio de una manada de leones? Seguro que su táctica sería intentar no ser descubierto.

 

De cualquier forma sigo con la pregunta fundamental: ¿qué ganarían al darse a conocer? Nada. ¿Qué perderían? Mucho. De momento la ventaja táctica, una vez que se dé el paso (con nuestro actual nivel tecnológico) no se puede volver atrás. Posiblemente la vida.

En cuanto a la pregunta subyacente, y que he tratado de eludir hasta ahora “¿qué pretenden?”, admite muchas respuestas:

–          conocer

–          conseguir recursos

–          investigar

–          explorar

–          viajar por viajar (sí eso que nos gusta hacer a todos)

–          solucionar problemas cuasi-irresolubles

–          …

 

Lo que sí puedo asegurar, es que, de las poquísimas cosas que TODA civilización extatrerrestre que llegue aquí debe tener, es curiosidad. Sin curiosidad no hay inteligencia, y sin inteligencia no hay civilización.

¿Y qué carajo hacemos nosotros mandando costosísimos proyectos espaciales a Marte, si total, no vamos a poder saludar a nadie? Según tus argumentos, si no son cobardes, deben querer saludar y para eso gastan ingentes cantidades de energía. Entonces nosotros que hacemos en Marte haciendo un esfuerzo seguro que proporcionalmente mucho mayor que ellos, ¿el tonto gastoso?

 

Y he dicho antes “TODA”, lo cual, y ya que lo mencionas en tu comentario, y dando fuerza a algunos de mis argumentos anteriores (aunque parecería quitar fuerza a otros), no podemos pensar en una sola civilización. Sería casi tan improbable como pensar en 0. Pero este tema lo dejo para el siguiente post.

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Esta es la última invención, como veremos equívoca desde su propia concepción, de los pseudocientíficos para explicar que los Extraterrestres no estén ¡aquí y ahora!.

Según esta teoría, el gran problema del contacto entre potenciales civilizaciones interplanetarias, sería la coincidencia espacio-temporal. Aunque se dé por sentado que surjan, a lo largo de la edad del universo, muchas civilizaciones desarrolladas tecnológicamente (incluso con capacidad de realizar viajes espaciales), esta teoría supone que se extinguirán antes de que la probabilidad de un contacto inter-civilizaciones se diera. De esta forma las civilizaciones surgen y se extinguen en tiempos y espacios distintos.

De momento choca de pleno contra mi contraargumentación número 1.

Pero independientemente de eso, y aunque ciertamente en muchos casos las civilizaciones se extingan antes de alcanzar los viajes interplanetarios (muchas de estas extinciones podrían tener un resurgir, pero me estoy alejando de la línea de argumentación principal), lo cierto es que una vez que una civilización alcanza la tecnología necesaria para realizar viajes interplanetarios con relativa facilidad, dicha civilización se convierte, por derecho propio en inmortal e imperecedera. Subsistirá a la destrucción de la estrella que la vio nacer.

Es inconcebible que esta teoría haya pasado por alto este pequeño detalle, que se deduce directamente de sus condiciones de partida.  

 

Recomiendo al respecto, aunque a mi me parece muy estricto en su planteamiento, en el sentido de que da por ciertas todas las limitaciones que la actual  (para su tiempo) e incompleta teoría física describe, la lectura de la teoría  astrofísico ruso Nicolai Kardashev de 1962, que divide a las civilizaciones avanzadas en 3 tipos. Nosotros estaríamos en el tipo 0, es decir, ni siquiera contaríamos como civilización avanzada:

http://74.125.77.132/search?q=cache:4s-1ByMzC0IJ:www.forosperu.net/showthread.php%3Ft%3D46578+teor%C3%ADa+del+arbol+de+navidad+civilizaciones+extraterrestres&cd=2&hl=es&ct=clnk&gl=es

 

Yo creo que esta teoría del árbol de navidad sólo es aplicable, y además totalmente (con lo cual pasa a engrosar mi lista de argumentos en contra del enemigo incrédulo), al momento en el que la civilización intenta comunicarse con otras civilizaciones a través de radiotelescopios y emisiones de ondas. Bajo mi criterio, éste sí es un periodo de tiempo muy corto, que se extinguirá al alcanzar el nivel de los viajes interplanetarios.

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Después del aclarado viene el suavizado (aunque en las lavadoras sea al revés).

Tengo que reconocer que hasta ahora he estado un poquito extremista en mis exposiciones y formas y esto por 2 motivos:

1) Por puro marketing comunicativo (si es que existe ese concepto). De ahí el nombre del blog, que seguro que a más de uno le parece pretencioso, pero a mí la verdad es que me gusta. Suena bien. También el título del segundo post “¡Están aquí y ahora!” lo elegí para llamar la atención, puesto que será el post central al menos durante unos días.

2) Es que es superior a mis fuerzas cuando escucho una y otra vez ese manido (y falso) argumento en los medios de comunicación.

En esta entrada voy a ser un poco de abogado del diablo contra mi mismo, y tendré que recular un poco de terreno (pero poco) en pos de una mayor objetividad científica, aunque prometo ir aún más allá a este respecto en futuros post.

Desde el punto de vista puramente científico es cierto todo lo que he contado hasta ahora (dudadlo y buscad vuestras fuentes, please). Pero una cosa es la ciencia y otra la técnica. Viajar a la velocidad de la luz tiene 2 problemas:

1) Se necesitarían ingentes cantidades de energía. Debemos suponer que una civilización mucho más avanzada que la nuestra tecnológicamente hablando, tenga disponibles fuentes de energía, sostenibles o no, mucho más potentes que las que la humanidad usa en la actualidad. Aún así, lo más probable es que no fuera suficiente para alcanzar la velocidad luz con una nave espacial de varias toneladas (pronto esgrimiré más de un argumento contra esta postura, pero hay que ser correctos en la exposición). Aún en el supuesto de esta limitación, se podrían alcanzar velocidades cercanas a la de la luz, digamos a la mitad o a la décima parte. Suficiente para que el efecto tiempo sea considerable y se puedan realizar viajes en bastante menos tiempo que la luz tarda para el observador. Esto es, cubrir una distancia de 100 años luz, en digamos 50, 10 ó 1 año.

2) La aceleración. Esto me recuerda mucho al libro Planeta de los Simios (sí he dicho el libro, que desde aquí animo a leer), en donde la mitad del tiempo del viaje espacial estaban acelerando y la otra mitad decelerando, con una aceleración constante de 1 G para simular la gravedad terrestre. En esta novela, y aunque la mayor parte de la distancia se cubría en las horas centrales, el viaje interplanetario duraba uno o 2 años (no recuerdo bien, y no os preocupes que no he desvelado el final). Ciertamente el hombre puede soportar aceleraciones mayores a 1 G, pero no mucho mayores. Debemos suponer que a una supuesta raza alienígena le ocurriría algo parecido. Esto nos obliga a tener en cuenta un tiempo de aceleración y deceleración considerable para un viaje intergaláctico, aunque constante independientemente de la distancia a recorrer. Tranquilos este argumento también será rebatido como Dios manda echando mano de las partículas antigravitatorias, pero eso es otra historia que será contada en otro post.

En fin, que si nos encorsetamos nuestra mente cuadriculada que sólo reconoce lo científicamente establecido y comprobado y tiene en cuenta las limitaciones técnicas de esta ciencia totalmente establecida y extendida, estaríamos hablando de viajes de varios años que podrían cubrir cientos de años luz.

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