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Hoy se estrena “La Cuarta Fase”, basada en hechos reales y con escenas reales, según reza su publicidad.

Así que, para prepara al espectador creo que ha llegado el momento de introducir el discutido e interesante concepto de “abducción”, o “encuentro cercano del cuarto tipo” (de ahí el título de la película), sobre el que se han derramado litros y litros de tinta.

Y no hay mejor forma de explicar un concepto, que con un buen ejemplo. Nos vamos a remitir en este caso a la primera abducción documentada, la del matrimonio interracial formado por Betty y Barney Hill.

Betty y Barney Hill

Betty y Barney Hill. Fuente: http://www.lacuartafase.com

Para conocer todos los detalles del caso, deberemos acudir al libro “El viaje interrumpido” escrito por el periodista John G. Fuller y editado en España por Plaza & Janes en 1968. Gracias a este libro (a la versión en inglés, claro) escrito varios años después de los sucesos (1966), el caso se hizo famoso, y constituye la mayor fuente de documentación de éste a la que tenemos acceso los ciudadanos de a pie. Usaré algunos párrafos de dicho libro.

Libro El Viaje Interrumpido

Libro El Viaje Interrumpido. Fuente: MercadoLibre

Los hechos ocurrieron en Estados Unidos en 1961, la noche del 19  al 20 de septiembre.

El matrimonio regresaba a su casa de Portsmouth en coche, un  Chevrolet Bel Air, de sus vacaciones en Canadá, por la carretera nacional U.S.3.

Después de parar para cenar en  Colebrook y retomar el camino a las 10 y 5 minutos de la noche, estimaron llegar antes de las 3 de la mañana, pues sólo les faltaba unos 275 kilómetros por recorrer.

Al rato divisaron una luz en el cielo que se movía, pensaron primero en un satélite, pero luego vieron que la luz se volvía más grande, y parecía girar.

Pararon el coche para pasear a la perrita que llevaban (Desley), y echarle un vistazo con los prismáticos a la luz, que parecía mantener una dirección errática.

Pronto, tras comprobar una variedad cromática de luces provenientes de un objeto sólido y una segunda parada, comenzarían los dramáticos acontecimientos:

«En tanto, Barney miraba a través de los prismáticos el enorme objeto, su diámetro tenía la misma anchura que la distancia entre dos de los postes del teléfono a lo largo de la carretera. Dio silenciosamente una vuelta completa sobre la carretera, quedando sólo a unos treinta metros de distancia de ellos. La doble hilera de ventanas de aquel objeto era ahora perfectamente visible».

Reconstrucción de la Nave del caso Betty y  Barney Hill

Reconstrucción de la Nave del caso Betty y Barney Hill. Fuente: http://www.mundoparanormal.com

«Barney estaba muy asustado, pero, sin saber por qué, cruzó la carretera, se adentró luego por el campo y avanzó directamente hacia el objeto. Ahora, el enorme disco estaba inclinado en ángulo hacia Barney; dos proyecciones, semejantes a aletas de pez, salían por ambos lados, y tenían luces rojas en los extremos. Las ventanas parecían convexas y se extendían en torno al perímetro del disco grueso y en forma de torta. Seguía sin oírse el menor ruido. Lleno de agitación, pero poseído todavía de un irresistible impulso de acercarse más y más al vehículo, Barney continuó avanzando por el campo, llegando a sólo quince metros de distancia del objeto, que había descendido hasta la altura de las copas de los árboles. Barney no calculó su tamaño, pero se dijo que era tan grande como un avión de pasajeros de propulsión a chorro, o mayor quizá.»

«Detrás de las ventanas, Barney ve las figuras; por lo menos media docena de seres vivos. Parecían estar apoyados contra las ventanas transparentes, mientras el objeto descendía hacia él. Estaban agrupados, mirándole. Advirtió vagamente que iban de uniforme. Betty, a casi sesenta metros de distancia, le gritaba desde el coche, pero Barney no recuerda haberla oído.»

 

Cuando el objeto se posó en el suelo a Barney le entró pánico, corrió al coche y subió en él arrancando frenéticamente. Betty miró por la ventanilla y no vio el objeto, pero al mirar arriba no se veían las estrellas. El coche empezó a vibrar, a la vez que se oía un extraño bip-bip electrónico, y una extraña somnolencia les invadió.

Más tarde otro bip-bip les despertó y se encontraron en el coche conduciendo a velocidad normal.  

«Al principio –dijo Betty– permanecimos en silencio; luego yo pregunté a Barney: “Y ahora, ¿qué ?¿Crees ahora en los platillos volantes?: A lo que Barney repuso: “¡No digas tonterías! ¡Naturalmente que no!»

 

Llegaron a casa a las 5 y unos minutos de la madrugada, más de 2 horas más tarde de lo que esperaban. Y para saberlo tuvieron que consultar el reloj de la cocina, puesto que sus relojes de pulsera se habían parado. Además Barney tenía la puntera de los zapatos gastados (estando al comienzo del viaje nuevos), y la pernera del pantalón y los calcetines llenos de agujas de pino, sin poderle dar ninguna explicación.

Pero esto sólo fue el comienzo.

El matrimonio llegó al acuerdo de olvidarlo todo y no contarle a nadie nada de lo que había pasado, pues no querían ser objeto de burlas. No obstante, Betty llamó a su hermana, porque necesitaba contarle a alguien de confianza la experiencia vivida, pues tenía una extraña sensación de suciedad. Ésta, más instruida en temas OVNI, le comentó la posibilidad de que se debiera a la radiación, y que comprobara con una brújula el auto.

Efectivamente en la parte trasera del capó del automóvil  (de la dirección desde donde provenían los bip-bip) encontraron varias manchas brillantes del tamaño de un dólar de plata, en las que la brújula se volvía loca.

Ciertamente, las radiaciones electromagnéticas pueden causar este efecto en las brújulas, por lo que si damos por cierto este punto, podemos invalidar explicaciones alternativas que basan todos los hechos en sueños y sugestiones.

Tras esta prueba, aconsejados por la hermana de Betty, y con los inquilinos del piso superior como testigos, llamaron a la base aérea de Pease para dar parte.

Pero sigamos, porque no nos podemos entretener en cada detalle de este caso, que son muchos.

La cuestión es que durante 5 días Betty tuvo muchas pesadillas relacionadas con el suceso de la noche del 19 de septiembre, en las que era conducida al interior de la nave y sometida a unos abominables reconocimientos médicos.

El tiempo fue pasando, y mientras unas molestias remitían otras se acentuaban, por lo que el matrimonio se decidió a buscar ayuda.

Primero al NICAP (National Investigations Committee on Aerial Phenomena, con sede en Washington) que envió a Walter Webb, profesor del Planetarium de Hayden, en Boston. Su conclusión tras un interrogatorio de 6 horas:

 «Mí opinión, después de interrogar a esta pareja y de estudiar sus reacciones y caracteres, es que contaban la verdad y que el incidente ocurrió exactamente como ellos me lo contaron».
Después Robert Hohman, escritor especializado en temas científicos, y C. D. Jackson, destacado ingeniero electrónico.

Tras este nuevo interrogatorio de 12 horas, se centró la atención en las 2 horas perdidas y los 56 kilómetros recorridos sin conciencia.

«Aquella tarde  a los ojos del grupo reunido en el cuarto de estar de los Hill, esas dos horas se convirtieron en un misterio importante. Los Hill intentaron resolverlo, pero lo cierto es que les fue imposible explicar qué habían hecho durante ese tiempo; tampoco recordaban lo ocurrido durante los cincuenta y seis kilómetros que hay entre Indian Head y Ahsland. Ahora se sentían más perplejos y confusos que nunca.»

Fue entonces cuando decidieron averiguar qué pasó en aquellas 2 horas. Para ello, además de realizar visitas periódicas a la zona de los hechos, decidieron acudir a la hipnosis regresiva.

Pero a pesar de tener claro el camino, les costó 2 años conseguir las sesiones, que estuvieron a cargo del conocido psiquiatra y neurólogo de Boston doctor Benjamin Simon.

El doctor Simon, procediendo con pulcritud y sin prisas, recogió los relatos que recordaban los Hill; les fue preparando para el trance hipnótico; y finalmente inició las auténticas sesiones de hipnosis regresiva; por supuesto por separado e incluso les daba órdenes post-hipnóticas para que no recordaran la sesiones, con la finalidad de eliminar la posible influencia que uno pudiera ejercer sobre el otro. Al final les dejaría escuchar las diversas sesiones gravadas. El proceso duró 6 meses.
Ambos describieron por separado visiones muy parecidas de los acontecimientos:

Una vez en el coche salieron a toda velocidad, pero los bip-bip les llevaron al bosque, donde se encontraban un grupo de seres extraños.

Barney pareció dormirse (él lo vivió como momentos de extrema debilidad) y se lo llevaron arrastrando, sujetándole por los brazos (lo que explicaría el desgaste de la punta de sus zapatos y las agujas de pino en el pantalón y calcetines).

Betty intentó huir, pero uno de ellos le impedía el paso.

Retrato robot de los alienígenas según el matrimonio Hill.

Retrato robot de los alienígenas según el matrimonio Hill. Fuente: http://www.mundoparanormal.com

“-Le grito a Barney -dijo Betty-, le digo que despierte, pero no me hace caso. Y, entonces, el hombre que va a mi lado me dice: «¡Ah!¿De modo que se llama Barney». Y fue entonces cuando miré a aquel hombre y me dije que a él aquello no le concernía, pero no le dirigí la palabra. Entonces, seguimos andando y yo intenté despertar a Barney otra vez. Repito una y otra vez: «¡Barney, Barney, despierta!». Pero él no se despierta. Y el mismo hombre me dice otra vez: «¿Se llama Barney?» Y yo seguí sin responderle. Y él me dijo: «No tenga miedo, no tiene usted motivo alguno para asustarse, no les haremos el menor daño. Sólo queremos hacer ciertos experimentos. Y cuando los experimentos terminen les llevaremos a usted y a Barney al coche y les dejaremos en él».”

Subieron por a una rampa a la nave y metieron a la pareja en habitaciones diferentes.

“-Tengo miedo de abrir los ojos. Me han dicho que los mantenga cerrados. No debo abrirlos. Me da miedo… me van a operar.

-¿Operar? ¿Por qué piensa que le quieren operar? –preguntó el doctor Simon.

-He abierto los ojos y veo una sala de operaciones. Estoy tumbado. Tengo miedo y vuelvo a cerrar los ojos… y siento frío en la ingle…, como si… y ahora me están poniendo algo en un oído. Siendo niño también el médico me puso algo en ese oído. Pero no siento dolor.

-¿Le están operando?

-No. Siento que me examinan, me tocan… el cuerpo, la boca… Y yo abro los ojos, me han dicho que no los abra y pienso que no los voy a abrir, que así todo irá mejor…”

A Betty también la sometieron a examen: piel, pelo, ojos, boca, dientes, garganta, oídos… La desnudaron, y sentada en un taburete, la inspeccionaron con agujas conectadas a una pantalla, para estudiar el sistema nervioso, según le dijeron.

“-¡Y ahora dice que quiere pincharme el ombligo! Que no es más que un experimento. Y me echo a llorar y le digo: «Me duele, me duele, ¡sáquela, sáquela!». Y el jefe, el que parece mandar, me tapa los ojos con la mano y me dice que todo irá bien, que no sentiré nada. Y el dolor desaparece, pero todavía me escuece donde me pincharon con la aguja…”

“- Y yo le pregunté al jefe: «¿Porqué ?¿Porqué me metieron la aguja por el ombligo?». Y él me dijo que era para comprobar si estaba embarazada.” Más tarde Betty, le preguntó al extraterrestre de dónde venía. Y éste le mostró un mapa:

“-Y había muchos puntos en él; estaban esparcidos por toda su superficie. Algunos eran pequeños como punzadas de alfiler. Y otros eran del tamaño de una moneda pequeña. Y había líneas, había líneas en algunos de los puntos. Eran líneas curvas que unían un punto con otro. Y había un gran círculo y muchas líneas que salían de él. Muchas líneas iban a otro círculo situado muy cerca, pero no tan grande. Y estas líneas eran gruesas. Y yo le pregunté qué querían decir y él me dijo que las líneas gruesas eran rutas comerciales y, luego, las otras líneas eran rutas hacia lugares adonde iban de cuando en cuando. Y me dijo también que las líneas de puntos seguidos eran rutas de expediciones…”

Finalmente los extraterrestres sacaron a Betty y a Barney por la misma rampa que subieron, y de la misma forma, arrastrando a Barney.

Más tarde Betty, bajo sugestión post-hipnótica, dibujó el controvertido mapa celeste que le mostró el “jefe” de los extraterrestres.

Muchos intentaron dar sentido a este mapa, pero hubo que esperar hasta que una institutriz de Ohio, Marjorie Fish, pensó que el mapa debía interpretarse desde la perspectiva del planeta origen de quienes lo dibujaron. Así que durante años recreó un mapa tridimensional de las estrellas que están en un radio de 50 años luz del sol, 250 en total. Pero aún así, tuvo que eliminar las estrellas que por sus características no podrían albergar vida compleja. Y entonces encontró una configuración muy similar a la que había dibujado Betty, que desvelaba a Zeta 1 y Zeta 2 de la Constelación Retícula, a 37 años luz, como la procedencia de los alienígenas. Dos estrellas separadas tan sólo por 0,05 años luz.

Esta interpretación del mapa dio mucho que hablar en su época. Hubo quien la calificó como prueba de la naturaleza extraterrestre de los OVNIs, pero más tarde el astrónomo Charles W. Atterberg, elaboró otro mapa con otras estrellas que también se ajustaba al esquema de Betty. Otros investigadores argumentaron que discriminando estrellas a voluntad se podían encontrar muchas otras configuraciones concordantes.

Comparación entre esquema de Betty y Mapa estelar

Comparación entre esquema de Betty (abajo) y Mapa estelar (arriba). Fuente: http://www.mundoparanormal.com

A decir verdad, no podemos decir que esto sea una prueba definitiva, como mucho otra circunstancial.

Pero lo que le da a este caso la máxima credibilidad lo constituyen las 2 regresiones hipnóticas.

Como es sabido, y yo he podido comprobar con mis propias experiencias, en estado de hipnosis no se miente. Además la memoria se vuelve mucho más fiel. Recordamos cosas que en estado de vigilia no podríamos recordar.

Sin embargo es cierto que la memoria está íntimamente relacionada con la imaginación, y puede que en una sesión de hipnosis (a mí no me ha pasado, pero entiendo que pueda pasar) se revelen cosas fruto de la imaginación, e incluso de la sugestión.

Pero lo importante es que las revelaciones hipnóticas demuestran más allá de toda duda, y adicionalmente a los testimonios de psicólogos y distintos profesionales que han podido entrevistar al matrimonio, que la pareja no mentía.

Por tanto, pruebas objetivas como la parada de los relojes, las marcas en el automóvil, las 2 horas perdidas, las punteras de los zapatos gastados, añadidas a toda la experiencia que recordaban en estado consciente, y sabiendo que no mienten (y por tanto no se trata de una trama ardida por el matrimonio para ser famosos, sacar dinero u otro objetivo que se nos pueda ocurrir),  hacen muy difícil creer cualquier otra explicación que no sea la de una abducción real.

Yo considero este caso como apoyado en varias y variadas pruebas de muy distinta naturaleza. Podríamos buscar explicaciones alternativas, más o menos plausibles, a cada una de las pruebas, pero en su conjunto, y dado que unas pruebas apoyan a otras, no.

Se han tratado de dar algunos argumentos en contra del caso, pero desde mi punto de vista ninguno tiene la menor consistencia, es más, alguno diría que apoya la versión de la abducción.

Estos argumentos se basan en pequeñas discrepancias entre los episodios relatados bajo hipnosis por el matrimonio, como:

  •  En el caso de la mujer sabían manejar una cremallera y sin embargo en el caso del hombre parecían ignorar lo que es una dentadura postiza. Este es de los argumentos que yo creo que apoyan aún más la veracidad de los hechos relatados bajo hipnosis. Si no eran los primeros sujetos abducidos, seguro que se las habrían tenido que ver con cremalleras, mientras que las dentaduras postizas son mucho menos comunes. Es más, aún en el improbable caso que fuera la primera abducción cometida por esa nave, la cremallera es un mecanismo genérico que otras civilizaciones posiblemente hayan usado a lo largo de su historia. Sin embargo las dentaduras postizas es algo mucho más específico de nuestra raza y constitución física.
  • En el caso de Betty, el “acompañante” parecía hablar inglés, mientras que Barney comentaba que “carecían de boca”. En realidad no se trata de ninguna contradicción. Los 2 coinciden en que sólo uno se “comunicaba” en inglés. Betty describía la boca como muy pequeña. Barney estuvo la mayor parte del tiempo con los ojos cerrados, y no podemos desechar la idea de que sus “acompañantes” llevaran algún tipo de máscara, aunque personalmente me decanto más por la opción de una impresión que echara de menos bocas normales, y en el recuerdo, entre las pocas veces que abrió los ojos, lo impresionado que estaba, y que siempre mantuvieran la boca cerrada prevaleció la idea de falta de boca. No podemos exigir unos registros perfectos de memoria

En mi opinión, una coincidencia 100% sí sería sospechoso. Está demostrado, en base a muchos estudios psicológicos que se han realizado, que la memoria es muy subjetiva. Especialmente en momentos de estrés o durante episodios traumáticos, un sujeto centra su atención en algunos detalles, y otro sujeto en otros detalles distintos.

Pero incluso en el improbable caso de que todo lo relatado bajo hipnosis fuera fruto de la imaginación, todas las demás pruebas apuntan a un encuentro extraterrestre.

 

Por supuesto, existen otras muchas explicaciones, como:

1) que fue un secuestro realizado por terrestres, usado pentotal, para sacarle información de lo que había conseguido en sus investigaciones secretas sobres los OVNIs:

http://www.grupoelron.org/secretos/bybhill.htm

2) que lo que vieron fue Júpiter (estaría ascendente con Sagitario y jugón ese día), como comentan en magonia:

http://blogs.elcorreodigital.com/magonia/2006/1/8/abducidos

3) que todo se debe a un efecto producido por la repercusión social y mediática que generó la difusión de este caso y otros posteriores. En la wikipedia, haciendo un alarde de la compresión profunda del principio de relatividad, comentan, entre otras esta explicación:

http://es.wikipedia.org/wiki/Abducci%C3%B3n_(ufolog%C3%ADa)

4) que fue una luciérnaga que les picó emponzoñada en veneno y tuvieron alucinaciones colectivas sincronizadas, y cuyos 3 primeros intentos de picadura fueron al maletero del coche (vamos lo que en argot informático llamamos “la junta-la-trócola”) … o qué se yo.

Podemos inventarnos cuantas alternativas queramos, pero me temo que la más creíble, sin duda, es la relatada (siempre y cuando no seamos un homo excepticus empecinosus, que cuando oye la palabra “OVNI” sufre un colapso mental que obnubila totalmente el raciocinio).

Para una descripción detallada del caso: 

http://www.mundoparanormal.com/docs/ovnis/el_caso_betty_barney_hill_p1.html 

http://www.mundoparanormal.com/docs/ovnis/el_caso_betty_barney_hill_p2.html 

http://www.mundoparanormal.com/docs/ovnis/el_caso_betty_barney_hill_p3.html 

Otra versión: 

http://lanzadeldestino.com/betty-y-barney-hill-la-primera-abduccion/ 

http://estigia.tripod.com/bettyhill.html 

Y para el que le gusten los videos: 

http://www.ovnis.tv/foro/index.php?topic=110.0 

Fotos de periódicos: 

http://poesiaprosaycosas.blogspot.com/2009/10/ovni-betty-y-barney-hill-las.html

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